Política

El matrimonio involucrado en la difusión de las fotos denunció que recibió más de 30 amenazas de muerte

Fabián Coli negó que tanto Manuel Triviño (foto), empleado de Austral Construcciones, como él hayan sido quienes entregaron las fotografías a la diputada Elisa Carrio, quien generó la denuncia del vaciamiento de la bóveda en la casa de Lázaro Báez y aportó más de 200 fotos de ese momento.

El matrimonio involucrado en las sospechas de difusión de imágenes de un supuesto operativo para desmantelar una bóveda en la casa de Lázaro Báez, junto con Manuel Triviño, le confesó a OPI Santa Cruz que él y su familia recibieron unas 30 amenazas de muerte.

Negó que tanto Triviño como él hayan sido quienes entregaron las fotografías a Elisa Carrio, quien generó la denuncia del vaciamiento de la bóveda y aportó más de 200 fotos de ese momento.

Según había trascendido Manuel Triviño (empleado de Austral Construcciones) sacó las fotos en la chacra del empresario y  un matrimonio amigo, conformado por Fabián Coli y Mirta Mayorga “lo habrían convencido para que entregara las fotos como garantía de vida”.

OPI Santa Cruz indicó que el propio Coli confesó que en este momento se encuentra escondido, con el teléfono apagado y con miedo porque dijo haber recibido 30 llamadas telefónicas con amenazas de muerte hacia él, sus hijos, su ex esposa y la actual, Mirta Mayorga.

Fabián Coli trabaja en Lu12 en Río Gallegos y también en la municipalidad de Río Gallegos, como personal de planta.

“En la radio no he podido entrar y desde la municipalidad me llamaron para que dé explicación de lo sucedido”, señaló Coli y negó rotundamente que él y su esposa le hayan dicho a Triviño que entregara las fotos .

“Yo le dije, loco, esto (por las fotos) es un seguro para tu vida” , relató Coli que le dijo a Triviño y aclaró que "no le aconsejamos (junto a su esposa Mayorga) que entregara las fotos como un seguro de vida; no es así”

Al ser consultado sobre su intervención en el tema de las fotografías Coli relató “Triviño tenía más de 200 fotos en su cámara y como no sabía sacarlas de la máquina yo se las pasé a un pendrive, pero hasta ahí llegué yo. Nunca entregué las fotos a Carrió y estoy seguro que Triviño tampoco. No se que pasó. Lo que yo se es que alguien me amenaza de muerte y llamaron más de 30 veces a mi teléfono. No puedo entrar a Lu12 y desde la Municipalidad me piden explicación. Es una cosa de locos”, indicó visiblemente asustado.