Suplemento Económico

El dólar y el real, mejor perfilados

Por Leonardo Bazzi y Gastón Sempere (*)

Aunque se espera un menor crecimiento global durante 2012, cada región crecería a diferentes velocidades, causando que los bancos centrales apliquen diversas medidas de política monetaria y surjan nuevas oportunidades de inversión.

Las monedas latinoamericanas se apreciaron durante enero gracias al aumento del apetito al riesgo de los inversores. Luego del último comunicado de la Fed, las monedas de la región repuntaron aun más, debido a que en un contexto de tasas bajas durante mayor tiempo, los inversores buscarían mayores rendimientos en países con sólidos fundamentos como los que presenta la región.

En particular, luego de las medidas de estímulo aplicadas por el Banco Central de Brasil, esta economía comenzó a mostrar signos de recuperación, y a pesar que se esperan mayores recortes de tasas, Brasil sigue atrayendo capitales gracias a que ofrece un diferencial de 975 puntos básicos con respecto a los plazos fijos a un año en los Estados Unidos, lo cual es positivo para el real.

Con respecto al dólar, la Fed anunció que prolongaría el período de bajas tasas hasta finales de 2014. Esta medida, junto al crecimiento por debajo de lo esperado y cierto repunte de la actividad manufacturera en el resto del mundo durante enero, parecerían no ser buenas noticias para la divisa norteamericana.

Sin embargo, persisten ciertos riesgos globales que podrían mantener estable al dólar en el corto plazo, como resultado de una mayor demanda como activo de refugio.

El euro repuntó gracias a datos de actividad económica que llevaron a analistas a considerar que la región tendría un crecimiento nulo en el primer trimestre del año (antes estimaban una caída de -1,5%). Los nuevos préstamos del Banco Central Europeo (que alcanzaron EUR 879.000 millones en la última licitación) redujeron los problemas de liquidez de las entidades financieras y además, los avances de la renegociación de la deuda griega aumentaron la confianza. No obstante, se espera que la divergencia entre el crecimiento de los Estados Unidos y la eurozona persista, lo cual provocaría mayores recortes de la tasa de interés de referencia de la Eurozona (actualmente en 1,0% anual) hasta 0,5% anual.

De este modo, las perspectivas para los próximos doce meses siguen siendo negativas para el euro, principalmente porque con un bajo crecimiento le resultará más difícil a la región llevar a cabo el ajuste fiscal de los países periféricos y el desapalancamiento del sector financiero, el cual se estima entre EUR 1.500 millones y EUR 2.500 millones.

(*) Analista de Puente Hermanos.