El mundo
El siniestro se debió a una pequeña detonación en un taller ilegal de pirotecnia
El derrumbe de un edificio mató al menos a 17 personas en Estambul
Estambul (EFE y ANSA) - Al menos 17 personas murieron y 68 resultaron heridas, cuatro de ellas en estado crítico, al derrumbarse ayer en Estambul un edificio de oficinas tras una explosión en un taller ilegal de pirotecnia, informaron las autoridades turcas.
La explosión se produjo alrededor de las 10 de la mañana y ocasionó una situación caótica en ese distrito de la ciudad. Tres plantas del edificio de oficinas comerciales Prestij, de cinco pisos, situado en el distrito de Davutpasa, se vinieron abajo por la explosión.
El gobernador de Estambul, Hilmi Guler, quien visitó el lugar del siniestro junto con el jefe de la policía metropolitana, Celalettin Cerrah, excluyó la posibilidad de un atentado.
Afirmó que los muertos ascienden a 17 y los heridos a 68, aunque se teme que la cifra de víctimas mortales pueda ascender por el estado crítico de algunos heridos.
""Once cadáveres fueron retirados, otros seis cuerpos siguen bajo las ruinas y 68 personas están heridas. Cuatro de los heridos se encuentran en situación crítica"", explicó el gobernador a los periodistas.
Si bien aún no se confirmaron las causas de la explosión, Guler informó que las primeras investigaciones indicaban que el siniestro se desencadenó por una pequeña detonación inicial en un taller de fuegos artificiales sin licencia que desencadenó un incendio.
El gobernador agregó que algunos de los fallecidos eran peatones que murieron por el impacto de los cascotes al derrumbarse el edificio.
Las imágenes de televisión mostraron un edificio seriamente dañado, con las ventanas rotas y rodeado de escombros. El lugar del siniestro está ubicado en el barrio popular de Zeytinburnu, en la orilla europea de Estambul.
Murat Aydin, alcalde de la zona, aseguró que había 136 puestos de trabajo en el inmueble, la mayoría de ellos dedicados a la industria textil.
Mientras las ambulancias y los bomberos trabajaban en el lugar, los servicios de rescate tomaban medidas para evitar que se produzcan otras detonaciones en la zona por posibles fugas de gas.