Ciudad del Vaticano - El papa Francisco pidió a los fieles que recen para que los obispos y sacerdotes no cedan a la tentación del dinero y la vanidad, sino que estén al servicio del Pueblo de Dios "y sean pastores y no lobos rapaces".
El pontífice hizo estas manifestaciones durante la misa que celebró en la capilla de la residencia de Santa Marta, donde se aloja, en la que afirmó que los obispos y los curas están "para custodiar, edificar y defender el pueblo".
"Un obispo y un sacerdote no lo son para ellos mismos, sino para el pueblo. Están a su servicio, para que crezca, para defenderlo de los lobos", señaló el papa Bergoglio, quien alertó de que tanto uno como otro pueden ser "tentados".
Se preguntó cuáles son las tentaciones del obispo y del sacerdote y subrayó, siguiendo a San Agustín: "la riqueza, que se convierte en avaricia, y la vanidad".
"Cuando el obispo o el sacerdote se aprovechan del rebaño, cambian las tornas; ya no es que trabajan para el pueblo, sino que se aprovechan del pueblo", destacó.
El papa Francisco añadió que, cuando un sacerdote o un obispo sólo busca dinero, el pueblo deja de amarlo y al final "acaban mal".
Bergoglio señaló que, cuando toman el camino de la vanidad, "entran en el carrerismo (el éxito fácil) y causan mucho daño a la Iglesia".
"Hacen el ridículo y, aunque se vanaglorian y se gustan sentirse poderosos, el pueblo no los ama. Por ello, rezad por nosotros, para que seamos humildes, mansos, al servicio del pueblo"", manifestó.
AUDIENCIA
En la posterior audiencia pública de los miércoles, a la que asistieron unas 100 mil personas, el Santo Padre dedicó la catequesis al Espíritu Santo, teniendo en cuenta que el próximo domingo la Iglesia celebra Pentecostés.
El Papa subrayó que el Espíritu Santo guía a la Iglesia y a los fieles hacia la verdad plena. "Vivimos una época de escepticismo respecto a la verdad. El papa Benedicto XVI se refirió en numerosas ocasiones al relativismo, la tendencia a creer que nada es definitivo y que la verdad viene dada por el consenso y por lo que creemos, y por ello en esta época marcada por el relativismo es necesario preguntarnos como Pilato: ¿Que es la Verdad?", dijo.
Destacó que la verdad no es una idea que nosotros nos hacemos sino una persona con la que nos encontramos. "Cristo es la verdad", dijo, y luego instó a rezar a diario al Espíritu Santo "para que nos guíe a conocer a Jesús"".
Antes de comenzar la audiencia, como es habitual, el pontífice recorrió la plaza con el papamóvil en medio de aplausos y besó a niños y enfermos. Un fiel le entregó dos palomas que llevaba en una jaula para que las liberara y el Papa las tomó y las dejó libres, pero una de ellas se posó un instante en su mano.