El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, proyectó un superávit comercial de US$60.000 millones en energía y minería dentro de cinco años, estimó que la producción de petróleo superará el millón de barriles diarios este año y destacó el “éxito” del RIGI como motor de inversiones.
En el marco de su exposición en el Summit 2026 de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham), González sostuvo que “de acá a 5 años, Argentina tendrá una balanza comercial de 60.000 millones de dólares entre energía y minería”.
Al poner en perspectiva la previsión, recordó que el año pasado el país tuvo un superávit de 11.200 millones de dólares, destacando que para 2031 la energía y la minería por sí solas podrían quintuplicar el saldo comercial total que tuvo el país en 2025.
El funcionario remarcó que la cifra pronosticada se basa “en proyectos concretos” y aclaró que “no es el pico”, ya que ese número sigue con potencial de crecimiento en base al aporte que puedan dar el cobre y el gas.
En este marco, González también resaltó la productividad actual del sector energético al señalar que “estamos produciendo cerca de 890.000 barriles diarios de petróleo” y previó que “vamos a tocar el millón de barriles de producción de petróleo este año, que es un hito impensado en Argentina hace tiempo”.
En cuanto a la actividad del gas, indicó que “en la medida que tengamos las terminales de licuefacción, que el año que viene ya va a estar la primera, vamos a ver un crecimiento muy fuerte de gas natural también”.
Al referirse a la crisis energética global y a la respuesta gubernamental, el secretario afirmó que “lo primero que hace el Gobierno es correrse y dejar que trabaje el sector privado”, explicando que “nuestro trabajo no es competir ni restringir sino crear condiciones para que el sector privado pueda desarrollarse”.
En cuanto a la incidencia concreta, sostuvo que “en el corto plazo el aumento de precios en el mundo y en Argentina tiene un efecto negativo en general en todas las economías, sube la inflación global, se destruye la demanda de largo plazo porque hay sustitución y no tiene un impacto positivo en la actividad”.
En este contexto, señaló que “en Argentina hay un ingreso de dólares mayor, en lo fiscal vamos a tener mayor recaudación por retenciones a las exportaciones de petróleo y tendremos que definir el impacto negativo del precio del GNL en la generación de energía eléctrica y el aumento del precio del gasoil”.
Más allá del análisis sobre los efectos cercanos, González remarcó que “lo importante es el impacto de largo plazo y ahí ha habido un cambio de prioridades en el mundo, pasando de sustentabilidad energética a seguridad energética” y reveló que en ese sentido “en nuestro país estamos viendo un impacto positivo en el interés de los proyectos de energía”.
Al respecto, expresó que “países como el nuestro, que tienen un recurso increíble, un ecosistema de compañías que funciona bien y están lejos de los conflictos, claramente se vuelven más atractivos”.
En otro pasaje de la charla, el funcionario de la cartera económica valoró los resultados del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) al expresar que “hasta ahora ha sido una historia de éxito”.
Asimismo, al puntualizar en la reciente inclusión del desarrollo del upstream dentro de los sectores que pueden acceder a los beneficios del RIGI, reveló que “ya tenemos dos proyectos que han ingresado y espero que hoy se sume un tercero” y agregó que “ya tengo contados unos 7 u 8 proyectos más que van a ingresar”.
En este contexto, resaltó que “el RIGI te da beneficios que te incrementan el tamaño de desarrollo” y anticipó que “vamos a ver un aumento de inversiones en el sector de petróleo y gas fuertísimo en los próximos 18 meses”.
González también se refirió al rumbo de la gestión libertaria y consideró que “el cambio más importante es la narrativa del presidente en favor de la vuelta de Argentina al capitalismo, que hace que sea un país donde los inversores quieran estar, junto con el desarrollo de los recursos y la macro ordenada”.
Además, manifestó que “desde el punto de vista normativo, lo más relevante que hicimos son los cambios en la ley de hidrocarburos, de gas y el marco regulatorio eléctrico, donde ponemos la maximización de recursos y los precios internacionales en el centro de la política energética, y nos restringimos a nosotros como reguladores de intervenir en precios y exportaciones”.