Política
"Santo Padre la Argentina lo espera", dijo el canciller

El Gobierno dio detalles de la llegada del Papa y analiza declarar asueto

El papa León XIV llegará al país el 8 de noviembre y permanecerá hasta el 11, con actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján y una reunión con Javier Milei. El canciller Pablo Quirno aseguró que el Gobierno recibió la confirmación de la agenda “con enorme alegría”, mientras que Seguridad anticipó un operativo de 120 horas.

El Gobierno nacional celebró este lunes la confirmación del programa de la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, y anticipó que desplegará el que definió como el operativo de seguridad “más grande de la historia argentina”, ante la expectativa de que las diferentes actividades puedan reunir a unos siete millones de fieles.

“Santo Padre, la Argentina lo espera”, expresó el canciller Pablo Quirno durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, en la que estuvo acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach; el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, y el vocero presidencial, Adrián Ravier.

La llegada de León XIV está prevista para el domingo 8 de noviembre, procedente de Uruguay, y su permanencia en el país se extenderá hasta el miércoles 11. Durante esos días desarrollará actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, antes de continuar su gira latinoamericana rumbo a Perú. Además, mantendrá un encuentro con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada.

Quirno aseguró que el Gobierno recibió “con enorme alegría” la confirmación y sostuvo que la presencia del pontífice tiene una “significación muy especial”. También destacó que el viaje es resultado del diálogo desarrollado durante los últimos meses entre el Ejecutivo, la Santa Sede y la Iglesia argentina.

“Nuestro objetivo es muy claro: que el Papa pueda cumplir plenamente su visión pastoral y que los argentinos puedan recibirlo y participar de esta visita de manera ordenada y segura”, manifestó el canciller.

El funcionario remarcó que, si bien León XIV llegará también en su condición de jefe de Estado, el Gobierno entiende que se trata fundamentalmente de una visita apostólica. En ese sentido, planteó que el Estado tendrá la responsabilidad de acompañar y facilitar las actividades respetando su carácter pastoral.

La organización involucra a distintas áreas nacionales y a las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires, las provincias de Buenos Aires y Córdoba y los municipios incluidos en el recorrido. Los preparativos comenzaron meses atrás y ya contemplaban aspectos relacionados con la logística, los traslados y la seguridad.

La seguridad

Uno de los principales desafíos será precisamente el operativo de seguridad. Monteoliva anticipó que se tratará del despliegue “más grande de la historia argentina”, con un comando unificado que funcionará durante 120 horas de manera ininterrumpida.

Según explicó la ministra, el dispositivo abarcará tres jurisdicciones, tres aeropuertos y tres ciudades, además de cuatro acontecimientos masivos y otros once encuentros cerrados. La estimación oficial contempla un aforo global de aproximadamente siete millones de personas durante las diferentes actividades de León XIV.

El Ministerio de Seguridad ya había formalizado la convocatoria a un Comando Unificado Federal para planificar y ejecutar los despliegues especiales durante la presencia del pontífice, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.

En paralelo, el Ejecutivo mantiene bajo análisis la posibilidad de establecer asuetos o feriados para facilitar la participación en algunas de las actividades. Quirno aclaró que todavía no existe una decisión y que la cuestión será evaluada según las localidades involucradas y las necesidades de organización.

La visita al Cottolengo Don Orione

La agenda incluye además una visita al Cottolengo Don Orione, institución dedicada a la atención de personas con discapacidad. Consultado sobre esa actividad y las diferencias surgidas entre sectores de la Iglesia y el Gobierno por distintas políticas oficiales, el canciller buscó separar esos debates de la visita y sostuvo que no existen “diferencias fundamentales” entre el Ejecutivo y la Iglesia.

Por parte de la Santa Sede, Banach remarcó que León XIV llegará como jefe de Estado, pero “principalmente como pastor”, y destacó el carácter pastoral de la gira. Colombo, en tanto, expresó la satisfacción de la Iglesia argentina y manifestó el deseo de que la presencia del pontífice contribuya al diálogo, la comunión y la unidad.

Será la primera visita de un Papa a la Argentina en 39 años. La última había sido la de Juan Pablo II en abril de 1987. Francisco, pese a haber nacido en el país, no regresó a la Argentina durante sus doce años de pontificado.

Con la agenda ya confirmada, el Gobierno y la Iglesia ingresan ahora en la etapa final de una organización que combinará encuentros institucionales, celebraciones religiosas y actos multitudinarios. “La Argentina espera al Santo Padre con alegría y afecto”, expresó oficialmente la Presidencia.