El presidente de River, Stefano Di Carlo, rompió el silencio en medio de la profunda crisis futbolística que atraviesa el equipo y realizó una autocrítica por la manera en que la dirigencia decidió apartar a un grupo de futbolistas. En una conferencia de prensa realizada en el Monumental, el máximo dirigente del club defendió la decisión de fondo, aunque reconoció que hubo errores en los tiempos y en el lugar elegido para llevarla adelante.
“Fue un error, en cuanto a las maneras, la decisión del lugar donde se decidió separar a los jugadores”, admitió Di Carlo, quien estuvo acompañado por otros dirigentes de peso como Andrés Ballota, Ignacio Villarroel, Mariano Taratuty, Agustín Forchieri y Guillermo Laje.
La decisión de enviar a los jugadores apartados a entrenarse al predio de juveniles de Cantilo había generado fuertes cuestionamientos y se convirtió en uno de los principales focos de conflicto alrededor del club. Ante esta situación, el presidente fue contundente: “La decisión de los jugadores apartados es estrictamente deportiva”.
Sin embargo, reconoció que el procedimiento pudo haber sido diferente. “Se podría haber generado un preaviso que al cabo de tanto tiempo se tendrá que separar los grupos de trabajo. La velocidad, la decisión de la sede y demás fue un error”, explicó.
Di Carlo sostuvo que la determinación de reestructurar el plantel era necesaria, pero diferenció esa decisión de la forma en que se ejecutó. “La decisión de fondo era necesaria, lo debimos hacer. La forma sí fue un error nuestro”, afirmó.
La autocrítica se produjo en un contexto especialmente delicado para River. El equipo atraviesa una racha negativa que lo tiene último en el Torneo Clausura, sin puntos y sin goles a favor, mientras que además quedó eliminado de la Copa Argentina. La derrota ante Tigre en Victoria profundizó todavía más el malestar entre los hinchas y obligó a la conducción del club a dar explicaciones.
“La racha negativa es grave”, reconoció el presidente, aunque buscó transmitir tranquilidad respecto del futuro institucional. En ese sentido, aseguró que River cuenta con los recursos necesarios para revertir la situación: “River tiene todas las condiciones para despegar”.
El dirigente también pidió contextualizar el momento y evitó considerar que los malos resultados impliquen necesariamente el fracaso de todo el proyecto. “Todos los equipos del mundo han tenido baches luego de procesos exitosos”, sostuvo.
Finalmente, Di Carlo apeló a la lógica cambiante del fútbol para relativizar el impacto de la crisis, aunque sin desconocer su gravedad. “Ganás cinco partidos y los problemas no existen; cuando perdés, el contexto hace que todo sea más grave”, analizó.
Con el equipo urgido por recuperar resultados y confianza, la conducción de River intenta sostener el rumbo mientras crece la presión externa. La autocrítica del presidente apunta a corregir errores de gestión, pero ahora la respuesta que más necesita el club deberá llegar dentro de la cancha.