Madrid - Científicos japoneses descubrieron por qué la talidomida causó graves malformaciones a miles de bebés hace más de medio siglo, un avance que permitirá fabricar derivados más seguros del medicamento, que hoy se prescribe a enfermos con mieloma múltiple y lepra.
Utilizando peces cebra y pollos, Takumi Ito, Hiroshi Handa y sus colegas del Instituto de Tecnología de Tokio comprobaron que la talidomida inhibe la actividad enzimática de la proteína cereblon, que es importante para el desarrollo de las extremidades, indica un trabajo publicado en la última edición de la revista Science.
En las décadas de 1950 y 1960 la talidomida se vendía como sedante en más de 40 países y era recetada a mujeres embarazadas para combatir la náusea matutina, hasta que se descubrieron los graves efectos que tenía en los fetos.
El suministro de talidomida entre la tercera y octava semanas de gestación causó múltiples malformaciones cardíacas, auditivas, gastrointestinales y en las extremidades a más de 10.000 niños, muchos de los cuales nacieron sin piernas o sin brazos.
Hasta ahora el mecanismo de acción del fármaco había sido un misterio. "Nuestro estudio contribuirá a desarrollar derivados más seguros de la talidomida o medicamentos alternativos", declaró Handa.
Los embriones de peces cebra y de pollos fueron tratados con talidomida y sufrieron deformaciones en sus extremidades, pero éstas pudieron ser evitadas parcialmente mediante una terapia genética que consistió en la expresión de una forma mutante de cereblon que no se unía con la talidomida. (EFE)