El tenis argentino tuvo un comienzo alentador en el Abierto de Australia 2026 con las victorias de Tomás Etcheverry y Francisco Comesaña, quienes superaron con autoridad sus respectivos compromisos y avanzaron a la segunda ronda del primer Grand Slam de la temporada, que se disputa en Melbourne Park.
El primero en salir a escena fue Tomás Etcheverry, actual número 61 del ranking ATP, quien protagonizó un verdadero duelo de resistencia ante el serbio Miomir Kecmanovic (59°). El platense se impuso por 6-2, 3-6, 4-6, 6-3 y 6-4 en un partido cambiante, intenso y cargado de tensión que se extendió durante casi cuatro horas.
Etcheverry comenzó el encuentro con autoridad, dominando desde el fondo de la cancha y aprovechando los errores de su rival para quedarse con el primer set con claridad. Sin embargo, Kecmanovic reaccionó en los dos parciales siguientes, elevó su nivel y logró dar vuelta el marcador, poniendo contra las cuerdas al argentino. Lejos de resignarse, el bonaerense mostró fortaleza mental, ajustó su servicio en los momentos decisivos y recuperó la iniciativa para sellar una remontada de carácter.
El cierre fue una muestra de personalidad: Etcheverry ganó el cuarto set con solvencia y definió el partido con un juego en blanco al saque en el quinto, ratificando su dominio en el historial frente al serbio, al que venció por tercera vez en cuatro enfrentamientos, incluido el reciente triunfo en Estocolmo 2025. En la próxima ronda se medirá con el británico Arthur Fery, vencedor del italiano Flavio Cobolli.

Para Etcheverry, el triunfo representa un impulso importante luego de una temporada 2025 irregular, en la que alternó buenos pasajes de tenis con resultados dispares. En la edición pasada del Australian Open había superado la primera ronda, pero quedó eliminado en un exigente partido de cinco sets ante el estadounidense Marcos Giron.
Más tarde fue el turno de Francisco Comesaña. El marplatense, ubicado en el puesto 68 del ranking mundial, venció al estadounidense Patrick Kypson (116°) por 6-2, 6-3, 3-6 y 6-3 en un encuentro que demandó cerca de tres horas de juego. Comesaña mostró solidez durante gran parte del partido, aunque debió sobreponerse a un bajón físico y anímico en el tercer set.

“Fue un buen partido, aunque no tenía las mejores sensaciones. En el tercer set los nervios me jugaron una mala pasada, se me empezó a cargar el cuerpo y se me escapó un quiebre”, explicó el argentino tras el encuentro. En el cuarto parcial logró recomponerse, volvió a imponer su ritmo y consiguió el quiebre clave en el 4-3 para cerrar el partido.
El próximo desafío de Comesaña será de máxima exigencia: enfrentará al estadounidense Frances Tiafoe, número 29 del mundo, quien también avanzó con autoridad en su debut. El marplatense destacó además el trabajo realizado en la pretemporada y remarcó la importancia de aceptar el nivel propio en cada jornada de competencia.
La nota negativa para la delegación argentina fue la derrota de Camilo Ugo Carabelli, quien cayó en sets corridos ante el húngaro Marton Fucsovics por 7-6(5), 6-1 y 6-2, quedando eliminado en la primera ronda.
La jornada también tuvo como protagonista al español Carlos Alcaraz, número uno del mundo, que superó al australiano Adam Walton por 6-3, 7-6(2) y 6-2. “Ha sido un gran partido para ser primera ronda”, señaló el murciano, que en la próxima instancia enfrentará al alemán Yannick Hanfmann.