Si bien los denominados mercados gigantes surgen atractivos a la hora de pensar en exportaciones, todo indica que lo más razonable pasa hoy por tender mayores y mejores puentes con Brasil, la locomotora de Sudamérica y el principal socio de la Argentina en el Mercosur.
-¿Cómo es la integración regional, especialmente con Brasil?
-Eso se sigue dando, pero en la medida en que hay atrofia en el mercado de capitales, la incertidumbre de los empresarios locales con respecto a lo económico crece y son más adversos al riesgo, tienden a tener una propensión más fuerte a la venta de las empresas. Hoy Brasil, que está pujante, creciente y con buen acceso al financiamiento, le permite tener una posición compradora neta mucho más amplia de la que tenía en décadas anteriores.
-¿Igualmente hay complementariedad?
-Hay mucha complementariedad, pero también hay mucha competencia. El mejor ejemplo de complementariedad es el sector automotriz.
-¿Qué opina de nuevos mercados como India?
-Creo que son mercados interesantes para comenzar a negociar, tienen un tamaño y una capacidad muy fuerte. Argentina lo que debe hacer primero es tratar de aprovechar todas las ventajas que da un mercado tan importante como el brasileño, que está creciendo. Lo primero es generar una agenda positiva de acceso al mercado de Brasil. Eso nos va a permitir tener una industria más compacta y preparada para enfrentar mercados que son más desafiantes.