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De pelar papas a liderar una empresa de logística: claves para emprender y crecer

En el Día Mundial del Emprendimiento, la historia de Maximiliano Saavedra, fundador y CEO de Fixy Logística, puede inspirar a aquellos que tienen proyectos emergentes.

Hay historias emprendedoras que empiezan con una idea brillante. Y hay otras que empiezan trabajando, literalmente, desde abajo. La de Maximiliano Saavedra pertenece a este segundo grupo.

 Antes de fundar Fixy Logística —una empresa tecnológica con operaciones en Argentina y Paraguay—, su recorrido estuvo lejos del mundo de los negocios digitales. Pelar papas en un restaurante, trabajar en cocina, resolver el día a día. Ese contacto directo con el esfuerzo cotidiano no solo marcó su carácter, sino también su forma de entender cómo funcionan (y cómo se rompen) los negocios.

Ese primer tramo no fue lineal. Después de la cocina, Saavedra manejó el taxi de su padre mientras estudiaba Comercio Exterior, fue en ese contexto donde se dio uno de los puntos de inflexión de su historia: una pasajera vinculada al Standard Bank le acercó una oportunidad laboral. Ese contacto le permitió dar un salto hacia el mundo financiero y empezar a vincularse con otra escala de negocios.

A partir de ahí, inició su primer emprendimiento: un sistema de préstamos orientado a pequeños comerciantes, donde volvió a aparecer un patrón que luego sería central en su carrera: la dificultad de sostener operaciones en contextos reales. Más adelante, y en particular durante la pandemia, ese recorrido volvió a reconvertirse. El crecimiento acelerado del comercio electrónico expuso nuevas necesidades y abrió el camino hacia el desarrollo de soluciones logísticas más integrales.

Con el tiempo, toda esa experiencia se transformó en una intuición clave: vender no es lo más difícil. Lo verdaderamente complejo empieza después. Esa mirada —más realista que idealista— es la que hoy atraviesa su camino emprendedor. Y también la que permite entender por qué muchos proyectos, incluso con buenas ideas, no logran sostenerse en el tiempo.

Cuando Saavedra comenzó a involucrarse de lleno en el mundo del e-commerce, detectó un patrón que se repetía: emprendimientos que lograban vender, pero que no podían cumplir. Entregas demoradas, costos desordenados, operaciones improvisadas. En ese punto crítico, donde el crecimiento expone las fallas, es donde muchos negocios se frenan.

 Ahí es donde empieza la historia de Fixy, que surge para ayudar a que los emprendimientos puedan sostener lo que construyen. No desde la teoría, sino desde la experiencia concreta de haber transitado ese camino.

 Con el tiempo, la empresa fue evolucionando hacia un modelo más integral, combinando logística, tecnología y gestión operativa para acompañar a negocios en expansión. Esa evolución le permitió no solo escalar sus propias operaciones, sino también posicionarse como un socio estratégico para marcas que necesitan ordenar y profesionalizar su crecimiento.

Ese recorrido —que va del trabajo operativo a la construcción de una empresa con foco en resolver un problema sistémico— es también el que le permitió identificar patrones que se repiten cuando los emprendimientos empiezan a crecer.

A partir de esa experiencia, Saavedra resume en cinco claves algunos de los aprendizajes más frecuentes en ese proceso:

1. Pensar el negocio como un sistema
Un e-commerce no es solo una tienda online: es un sistema donde todo está conectado. Producto, comunicación, stock, envíos y atención al cliente forman parte de una misma experiencia. Cuando una pieza falla, el impacto es inmediato.

2. Validar más allá de la venta
No alcanza con que el producto guste: hay que entender si se puede sostener en el tiempo. Cuánto cuesta enviarlo, en qué condiciones, con qué margen y qué pasa cuando el volumen crece.

3. Definir la operación desde el inicio
Tomar decisiones operativas temprano es clave: cómo se va a gestionar el stock, qué promesas de entrega son reales y con qué aliados se va a trabajar. Postergar estas definiciones suele ser uno de los errores más comunes.

4. Entender que crecer desordena
El crecimiento no solo trae más ventas: también pone en evidencia todo lo que no estaba preparado. Anticiparse a ese momento es lo que permite escalar sin colapsar.

5. Profesionalizar para sostener el crecimiento
Llega un punto en el que dejar de resolver todo de forma manual se vuelve necesario. Incorporar tecnología y apoyarse en socios estratégicos no es un lujo, sino una condición para ordenar la operación y sostener el crecimiento.

Lejos de ser un decálogo teórico, estas claves sintetizan un recorrido que fue evolucionando con el tiempo: del hacer cotidiano a la construcción de soluciones para otros emprendimientos que atraviesan los mismos desafíos.

Pero más allá de los aprendizajes técnicos, hay algo que atraviesa toda la historia: la perspectiva. Haber empezado desde abajo no es un dato menor. Es lo que le permitió a Saavedra construir una mirada práctica, enfocada en la ejecución y no solo en la idea. Entender que emprender no es una épica constante, sino un proceso lleno de ajustes, errores y decisiones incómodas.

En el marco del Día del Emprendimiento, esa quizás sea la reflexión más valiosa: no alcanza con animarse a empezar. El verdadero desafío es construir algo que funcione cuando crece. Porque al final, más que ideas brillantes, lo que sostiene a un emprendimiento es la capacidad de hacerlo funcionar en la realidad.