El campeón del mundo Ángel Di María puso en duda su continuidad como jugador profesional luego de la eliminación de Rosario Central ante Corinthians por los octavos de final de la Copa Libertadores tras señalar que “es un momento duro” haber quedado afuera de esta competencia que era su “sueño”.
“Es un momento duro porque mi sueño era otro, mis ganas eran otras, de poder continuar, pero es fútbol. Ahora va a tocar pensar y ver qué es lo que quiero seguir haciendo”, expresó el capitán del equipo rosarino al término del encuentro que culminó con derrota 1-0.
Al hablar del desarrollo de los dos partidos frente al conjunto de Brasil, Di María lamentó la falta de eficacia del equipo para sellar la clasificación: “Tuvimos ocasiones para convertir, no fue el partido que deseamos hacer. Nos costó un montón y no pudimos concretar. En la ida podríamos haber hecho la diferencia, pero el fútbol es así”.
El delantero de 38 años regresó a Rosario Central, club donde debutó en Primera a mediados de 2025 tras una extensa trayectoria en el fútbol europeo y renovó su vínculo con la entidad hasta mediados de 2027.
Desde su retorno, disputó 43 partidos, convirtió 14 goles, dio siete asistencias y formó parte del plantel que obtuvo el título de la Liga 2025 tras haber salido primero en la tabla anual del fútbol argentino.
Anoche, Memphis Depay entró desde el banco de suplentes para asistir a Breno Bridon, derrotar 1-0 a Rosario Central con un jugador menos y avanzar a los cuartos de final de la Copa Libertadores, donde espera Estudiantes de La Plata.
Clasificación épica del 'Timão', que batió al equipo de Ángel Di María en una falta cobrada al primer palo por el delantero neerlandés que desvió con la uña Breno Bidon en el minuto 80.
Para entonces, los dirigidos por Fernando Diniz llevaban veinte minutos encerrados atrás después de la expulsión de Raniele por una falta temeraria a la rodilla de Copetti.
El cuadro argentino, presionado tras el 0-0 del partido de ida, anuló a los locales en la primera mitad, pero fue incapaz de aprovechar su superioridad numérica en la segunda.
Y eso que Diniz, exseleccionador brasileño, no logró en ningún momento que su Corinthians plasmase sobre el césped su idea de dominio y posesión extrema. La lista de bajas también era interminable: Lingard, Yuri Alberto, Zakaria Labyad, Vitinho, Kayke, Allan, André... Y Depay, de vuelta tras semanas de incertidumbre en relación a su continuidad, empezaba en el banco de suplentes.
Además, la presión asfixiante (y sorprendente) de Rosario ahogó la salida de los paulistas, algo nerviosos a tenor del gran número de errores técnicos en los primeros minutos.
Pese a todo, Corinthians pudo adelantarse con un zurdazo desde el pico del área de Kaio César en el minuto 14. Ledesma evitó el gol con una mano salvadora.
Y hasta ahí el peligro del 'Timão' en la primera mitad. Tras el fogonazo de Kaio César, lo apostó todo a pelotazos a Pedro Raul y sus casi dos metros de altura. El delantero tenía la misión de aguantar y esperar la llegada de algún compañero más rápido.
Pocas veces funcionó esa receta. Los Canallas desconectaron el juego de la escuadra albinegra, pero tampoco se acercaron con peligro al área rival.
Campaz se topó con Matheuzinho en la izquierda. Di María solo apareció en las jugadas de pelota parada, mientras que los Ibarra, Navarro y Rodríguez estaban demasiado preocupados en no perder la posición.
Ya en la segunda mitad el partido aumentó de temperatura con entradas duras por parte de ambos equipos. El árbitro venezolano Alexis Herrera fue demasiado permisivo con el ímpetu exagerado de algunos jugadores.
Hasta que el VAR le llamó al orden en una falta con los tacos de Raniele sobre la rodilla de Copetti. El volante brasileño, que ya venía amonestado de la primera parte, recibió la roja directa en el minuto 58.
Con uno menos, Corinthians se encerró atrás y siguió tensando la cuerda con infracciones al límite del reglamento.
Rosario quiso dar un paso al frente. Campaz lo intentó desde lejos. Fue entonces cuando, en el minuto 71, Diniz recurrió a su as en la manga: Memphis Depay, de vuelta tras un tremendo lío con la directiva, que decidió no renovarle y luego dio marcha atrás.
Pero Corinthians seguía sufriendo. Copetti desaprovechó un clarísimo mano a mano contra Hugo Souza, tras ganar en el cuerpo a cuerpo a Gabriel Paulista.
El pesimismo crecía en el feudo paulista hasta que Depay lanzó una falta con veneno al primer palo y Bidon, el más listo de la clase, se adelantó a su marcador y puso el pie para poner por delante al cuadro de São Paulo.
Un golpe demasiado duro para Rosario y una flama de esperanza para Corinthians, que aguantó el 1-0 hasta el final.

1. Corinthians: Hugo Souza; Matheuzinho, Gustavo Henrique, Gabriel Paulista, Matheus Bidu; Raniele, André Carrillo, Breno Bidon (João Pedro, m.87); Rodrigo Garro, Kaio César (Charles, m.90), Pedro Raul (Memphis Depay, m.71).
Entrenador: Fernando Diniz.
0. Rosario Central: Conan Ledesma; Emanuel Coronel, Ignacio Ovando, Gastón Ávila, Agustín Sández (Marco Ruben, m.83); Franco Ibarra (Julián Fernández, m.76), Federico Navarro (Tomás Badaloni, m.87), Alan Rodríguez; Ángel Di María, Jáminton Campaz (Giovanni Cantizano, m.76), Enzo Copetti.
Entrenador: Jorge Almirón.
Gol: 1-0, m.80: Breno Bidon.
Árbitro: El venezolano Alexis Herrera amonestó a Raniele y luego lo expulsó con roja directa.
Incidencias: partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores, disputado en el estadio Neo Química Arena, en la ciudad brasileña de São Paulo, ante 46.935 espectadores.