Espectáculos

Cuando lo que importa son los afectos

Un argumento mínimo, sensibilidad en el desarrollo de un problema que une el trabajo y los sentimientos, todo se da en una película finlandesa con actores de nombre difícil y que permite pensar un poco.

"El artista anónimo" ("One Last Deal", Finlandia, 2018) Director: Klaus Haro. Guion: Anna Heinamaa. Actores: Heikki Nousiainen, Amos Brotherus, Stefan Sauk, Pirjo Lonka. Duración: 95 minutos. Clasificación: apta para todo público.

Olavi, un negociante en arte, está en problemas. Su pequeño negocio en Helsinki parece al borde de la quiebra. Si hasta el arte ingresó al mundo de la globalización, y las multinacionales y el marketing desembozado parecen querer tirar abajo a los solitarios que sólo tienen suficiente conocimiento y mucho oficio. Pero no es lo único que se está viniendo abajo en la vida de Olavi, con más de sesenta y sin familia a la vista. Parece que el trabajo le obnubiló la existencia y detrás de tanta especialización, amor por las cosas bellas y, por qué no, también por el negocio, le dio más importancia a los objetos que a la mujer y los hijos.

Ahora parece rechazar a su nieto adolescente, acusado de algún robo menor que lo descoloca ante el abuelo, mientras ignora que su hija divorciada tiene problemas no sólo sentimentales sino económicos.
El surgimiento de una pintura misteriosa sin autor a la vista y la posibilidad de que se trate de un clásico valioso parecen movilizar al viejo comerciante, que se mueve en el mundo de los remates como pez en el agua. Olavi no imagina que ese nieto adolescente, desmañado y antipático, que sólo es atraído por la plata, el celular y la tablet será un aliado en el misterio del cuadro.

Un argumento mínimo, sensibilidad en el desarrollo de un problema que une el trabajo y los sentimientos, todo se da en una película finlandesa con actores de nombre difícil (estupendos Stefan Sauk, veterano profesional del teatro) y que permite pensar un poco. Que los afectos son los que importan, que la vida se va en un segundo (nunca un fuera de campo tan justo como el del final de la cinta) y que un filme finlandés en pocos minutos nos permite conocer excelentes pintores (paneos a bellas obras nacionales), acompañados de bella música y excelentes actores.

Calificación: Muy buena