Economía

Crecen las deudas de los trabajadores con las aplicaciones de delivery y piden regular las tasas

 

Los trabajadores de aplicaciones de delivery comenzaron a endeudarse cada vez más con esas plataformas, y la tasa de interés puede llegar al 700 por ciento anual, según el sindicato que los engloba, el Sitrarepa.

Belén D’Ambrosio, secretaria general de ese gremio, dijo que las tasas pueden llegar a ese nivel y que son créditos selectivos para quienes trabajan muchas horas para las apps.

También existen préstamos para comercios adheridos a los servicios de esas apps, que funcionan así como dadores de crédito no bancarios.

La mayoría de los préstamos tiene como función la compra o reparación de de bicicletas o motos, que son los vehículos con los que los repartidores pueden cumplir con los pedidos.

Sin acceso al circuito tradicional bancario por no tener scoring crediticio, ganó espacio este tipo de créditos entre los trabajadores de delivery.

En las empresas aseguran que este tipo de préstamos a sus repartidores está apuntado a abrirles la puerta al financiamiento a un sector que no tiene lugar en las carpetas de crédito en los bancos.

En un informe reciente sobre entidades no bancarias que dan crédito (entre ellas, billeteras virtuales y fintech), el Banco Central dedicó un apartado específico a lo que denominó como “economía gig”, es decir la economía de plataformas.

La definió como el ecosistema de servicios “de corto plazo” como cadetería o transporte de pasajeros.

Y marcó tres elementos que lo diferencian: flexibilidad horaria, relación laboral alejada de los “modelos de contrato tradicional” y digitalización de flujos de dinero. También lo caracterizó como una alternativa para sumar ingresos adicionales para personas que ya tienen trabajo.

Como los pagos a través de estas plataformas son en su mayoría virtuales, el BCRA aseguró que la información financiera que acumula cada trabajador de las plataformas funciona como un esquema alternativo al típico scoring de los bancos para dar crédito.

De acuerdo al estudio que hizo el Central, el puntaje para ser elegible para un crédito depende de “métricas de desempeño”, entre las que mencionó “antigüedad, tasa de aceptación de viajes y calificación de usuarios”.

Puesto en números, el BCRA indicó que creció 122% en 2025 la cantidad de deudores de este tipo. Entre 2023 y 2024 ya había registrado, a su vez, una expansión del 177%. Además de trabajadores, las plataformas dan préstamos a comercios adheridos que utilizan esos servicios de delivery.

El cálculo que hicieron los técnicos de la autoridad monetaria es que la deuda para los monotributistas que trabajan para esas plataformas era de 900 mil pesos per cápita, en promedio a fines de 2025. Para los comercios estimó un promedio siete veces superior a ese monto.

Los que el Central consideró como “trabajadores independientes” representan el 54% de los tomadores de este tipo de préstamos, y más del 62% del saldo otorgado. “Las plataformas están financiando a su propia base de trabajadores”, fue una de las conclusiones del BCRA.

Banco Galicia informó que firmó la semana pasada un convenio con Rappi para ofrecer a repartidores y comercios “soluciones de pago, financiamiento y bancarización”.

Pedidos Ya, por su lado, explicó que abrió la posibilidad de préstamos a comercios en 2022 y a repartidores en 2024. “Se trata de iniciativas que apuntan a la inclusión financiera y crecimiento de ambos actores”, mencionaron.

La plafaforma aseguró que otorgó 57 mil créditos por 84 millones de dólares en total, el 54% de ellos a comercios adheridos al servicio. Para el caso de créditos a repartidores, son líneas a seis meses y que no pueden superar el 30% de sus ingresos.

“Tenemos situaciones de compañeros que extienden su jornada laboral” para devolver los préstamos, dijo D’Ambrosio.

“Trabajamos entre 10 y 12 horas solo para gastos fijos. La situación es la de una dependencia muy grande hacia las empresas, estos préstamos deberían estar reguladas por el Estado”, dijo a Clarín.

También explicó que para dar crédito la plataforma mide los niveles de productividad, es decir que tenga altos índices de aceptación de pedidos y que trabaje en horas de más alta demanda. “Estamos cobrando $1.500, $2.000 o $3.000. La comisión es independiente del precio del pedido”, mencionó D’Ambrosio.