Suplemento Económico

Cortina de humo

En apenas cuatro días, como en un pase de magia, habrán desaparecido de la Argentina la pobreza, las dificultades para encontrar trabajo en blanco, la falta de crédito hipotecario, la corrupción política, las grietas del sistema educativo y los crímenes aberrantes. Cual cortina de humo, el Mundial de fútbol lo cubrirá todo.

Los gobiernos de toda laya esperan el Mundial porque, saben, produce en la sociedad un efecto amnesia. Embanderados, la cara pintada, el alma en tensión, a los hinchas se les escapa la vida en cada partido. Nada importa más que la victoria. El resto deja de existir. Así son los argentinos. Así somos.

Aliviadas, las administraciones de turno tendrán en los 39 días que dura el torneo un momento para respirar, un paréntesis para recuperar fuerzas. Y si el seleccionado nacional llega a instancias definitorias, pues mucho mejor.

El fútbol en general, y el Mundial en particular, ha sido usado por todos los gobiernos argentinos como un bálsamo. La Copa obra milagros: opacó la guerra de Malvinas en 1982; disminuyó la desilusión democrática en 1986; edulcoró la hiperinflación en 1990; distrajo la corrupción menemista en 1994…

El embrujo sólo no funcionó en 2002, cuando el seleccionado se volvió en primera ronda del torneo organizado por Japón y Corea del Sur. ¿Pero qué podía salir bien en aquellos años? Ni el fútbol sirvió para dibujar una sonrisa en medio de tanto escombro.

Opio de los pueblos, al menos del nuestro, el fútbol funge como una dulce sedación. Momento ideal entonces para que el Gobierno avance con medidas y políticas que no entrarán en el radar de la gente y, mucho menos, de los medios. ¿Quién se acordará del financiamiento universitario cuando suene el pitazo inicial y el destino de la patria quede atado a los caprichos de una pelota?

A LA CANCHA

El próximo jueves 11 de junio, en el estadio Azteca, la Selección de México abrirá el campeonato del mundo frente a Sudáfrica. A las 16 horas, cuando todos los televisores de la Argentina estén a punto de transmitir el duelo, el Indec dará a conocer el Indice de Precios al Consumidor.

Las consultoras privadas proyectan que continuará la parábola descendente del proceso inflacionario. La Fundación Libertad y Progreso prevé que en mayo el IPC será del 2,1%, por debajo de los guarismos de abril y muy lejos de aquel marzo sofocante (3,4%).

El economista Camilo Tiscornia, al frente de la consultora CyT Asesores, casi que coincide en el número para la región del Gran Buenos Aires: 2,2%. Según el especialista, los rubros Salud y Alimenos y Bebidas se ubicaron por encima del promedio.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aconsejó la semana pasada continuar con el ancla fiscal como instrumento para morigerar la inflación. A esto se le agrega la política monetaria, con un dólar que hace ratos que no da sorpresas.

De hecho, la Pax Cambiaria ha permitido que el Banco Central reforzara las reservas internacionales en u$s 10.000 millones para regocijo del Fondo, que saludó el avance de las compras y confirmó que el país está muy cerca de cumplir con la meta anual acordada.

“Consideramos que la autoridad monetaria debería seguir comprando reservas -asegura un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política-. El motivo principal no es cumplir con el FMI, que ha mostrado mucha flexibilidad en cuanto a la evaluación de las metas cuantitativas a la hora de realizar los desembolsos, sino lo cuantioso del perfil de vencimientos de deuda. La compra de divisas permite suplir, momentáneamente, la persistente dificultad para volver a los mercados internacionales de deuda”.

En este contexto debería ser un llamado de atención que los dólares que tanto necesita el país para afrontar el frente externo y lubricar el crecimiento, terminen yéndose por la canaleta del ahorro privado: u$s 36.000 millones fueron a manos de la gente desde el mes de abril, momento en que se abrió el cepo para las personas.

El martes 16 de junio, cuando a las 22 Argentina debute en el Mundial frente a Argelia, ya habrán pasado seis horas desde que el Indec informara las cifras de la Capacidad Instalada de la Industria. En mayo registró un alza y quedó en 59,8%, pero nadie espera demasiado. Es sabido que el sesgo del programa económico no favorece al sector productivo.

¿QUÉ EMPLEO?

El lunes 22, en el AT&T Stadium de Dallas, Argentina afrontará su segundo duelo, esta vez contra Austria. Del resultado del debut dependerá el estado de nerviosismo del pueblo albiceleste. A pocos le importará, cuando finalice el duelo, que el Indec dé a conocer los datos del Mercado de Trabajo.

Y no es que el tema no sea importante, pero es dable imaginarse que una victoria lanzará la gente a las calles, y que una derrota invitará a todo, menos a empaparse de las cifras de un problema tan grave en estas pampas como la falta de trabajo registrado.

De hecho, un informe de Misión Productiva describe el escenario actual: “Según datos públicos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), casi el 60% de las ramas productivas privadas destruyó empleo registrado entre noviembre de 2023 y febrero de 2026. Esto es, 554 actividades de las 948 relevadas por la SRT han disminuido su cantidad de empleo durante el período de gestión actual”.

Y agrega: “La caída del empleo aparece de manera extendida en construcción, industria, comercio, y también en numerosos servicios e inclusos ramas del sector agropecuario, lo que refleja una crisis de carácter generalizado sobre buena parte del entramado productivo argentino”.

Por último, señala un asunto revelador para quienes se han montado en la dinámica a lo Schumpeter. “La creación de empleo de los sectores que crecen está lejos de compensar a los sectores que destruyen. Por lo tanto, el proceso no se asemeja a una ‘destrucción creativa’ sino a la caída mayoritaria de la economía”, enfatiza el paper.

NO ME IMPORTA

La fase de grupos llegará a su fin para la Argentina el sábado 27 cuando se mida con la novel Jordania. El duelo será a las 23 horas y no hay que ser muy imaginativo para pensar en encuentros familiares o de amigos, en mucha pizza, cerveza y empanadas. Tal vez, también, helado.

El lunes, si los dioses del fútbol nos acompañan, buena parte de la sociedad argentina estará analizando el cotejo de la fase siguiente, que podría ser frente a la poderosa España o la temperamental Uruguay de Marcelo Bielsa. ¿Quién se tomará un minuto para mirar los números de la actividad económica?

El dato oficial de marzo dio cuenta de que la economía argentina creció 3,5% frente al mes anterior, registrando una variación interanual del 5,5%. El motor de tremendo salto estadístico fue, una vez más, el sector agropecuario.

Pese a que se trata de una fotografía que el Gobierno considera irrefutable, no pudo evitar las críticas de la OCDE, el club de naciones ricas al cual alguna vez soñamos con pertenecer.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico lanzó un informe en el cual destaca que la economía nacional crecerá 2,8% en 2026, lo que representa una caída del 1,6% de acuerdo a estimaciones anteriores. También dejó en claro que la inflación se acelerará, escalando al 31% anual en diciembre.

Cuando se le cuentan las costillas a la economía a nivel provincial surge como preocupante el estado precario de las arcas subnacionales. Un documento del Ieral recalca que “considerando transferencias nacionales y recursos propios, los ingresos totales de las provincias muestran una caída estimada de 2,6% real en los primeros cinco meses de 2026”.

El estudio advierte que tras el aumento del gasto provincial observado en 2025 se estima que la mayoría de las jurisdicciones cerró ese año con déficit financiero y que esa situación podría profundizarse durante 2026 si no se contiene el gasto. De hecho, en la semana la provincia de La Rioja anunció el regreso de los Chachos, el bono con el que le paga a los empleados públicos cuando no hay plata.

DE CONTRA

Por estos días también hizo ruido el documento de Argentinos por la Educación, el cual señala que la educación se ubica en el séptimo lugar dentro del ranking de los principales problemas del país, por detrás de temas como economía, política, desempleo e inseguridad, entre otros.

¿Cuál es la respuesta? La tiene Valentina Gabrielli, coautora del informe: “Es comprensible que, en un contexto de emergencias múltiples, otras problemáticas materiales inmediatas capten la atención pública prioritaria. Sin embargo, es imposible que los esfuerzos estatales y de la sociedad civil estén a la altura de la situación si la educación permanece fuera de la agenda de prioridades”.

Porque a todos nos gusta jugar lindo pero, cuando las papas queman, a veces hay que estacionar el colectivo en el área chica y plantarse de contragolpe.