Un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General del Senado pasó a la firma el proyecto denominado Súper RIGI destinado a atraer grandes inversiones en nuevas actividades, en especial las vinculadas a la tecnología, mediante la rebaja del impuesto a las ganancias y otras ventajas fiscales.
La iniciativa ya cuenta con sanción de la Cámara de Diputados e inicialmente el propósito del oficialismo era convertirlo en ley el miércoles 26 de agosto pasado, pero debió postergarla por falta de apoyo. Hasta esta tarde faltaban por lo menos cuatro firmas, aunque había trascendido que el oficialismo había llegado a un principio de acuerdo con los bloques “dialoguistas” para avanzar con el tratamiento en el recinto.
El pase a la firma dispuesto por el presidente del plenario de comisiones, Agustín Monteverde (LLA-CABA), clausura el análisis en comisión, por lo que sólo resta saber si la iniciativa obtendrá el apoyo político mayoritario para ser sancionada. En ese sentido, la presidenta del bloque de LLA, Patricia Bullrich, declaró expresivamente que “si hay tantos problemas con el Súper RIGI, nos quedaremos con el RIGI”, enviando una señal a los “aliados” de que habían llegado al límite de lo que podían demandar.
El nudo de la disputa entre libertarios y dialoguistas está en la cláusula que beneficia a los proveedores nacionales otorgándoles una cuota del 20% de los bienes y servicios que deban contratar los inversores para desarrollar sus proyectos. Mientras radicales, provinciales y peronistas díscolos exigían que se diera preferencia a los empresarios locales, aun con precios superiores a los internacionales, el Gobierno sólo admitió darles prioridad “siempre y cuando” ofrecieran “condiciones de mercado”.
A la pretensión “dialoguista” se opuso el Ministerio de Economía porque es contraria a los principios más elementales de la política económica en curso. El senador libertario Bruno Olivera sostuvo, en ese sentido, que ceder derivaría en en sobreprecios del 15%.
El principio de entendimiento alcanzado constaba de otros requerimientos opositores, por ejemplo, el de incluir una cláusula para que en los proyectos electrointensivos los inversores acreditaran “disponibilidad de capacidad de conexión al sistema eléctrico y un esquema de abastecimiento que cubra la demanda máxima”.
También LLA se había comprometido a apoyar el tratamiento de un proyecto del presidente del bloque de senadores de la UCR, Eduardo Vischi, que crea el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR). Esta iniciativa, sin embargo, no pudo ser dictaaaminada por falta de quórum.
El Súper RIGI fue aprobado en Diputados por 130 votos a favor y 106 en contra del peronismo y la izquierda. Como incentivo a la inversión en nuevas industrias, la norma rebaja el impuesto a las ganancias al 15% y suprime aranceles para la importación de insumos utilizados en la actividad. También establece retenciones cero para las exportaciones. Para acceder a esos beneficios exige, entre otras condiciones, una inversión de por lo menos mil millones de dólares en un plazo máximo de dos años.