Suplemento Económico
NACE UNA NUEVA TRIBU SOCIAL: LOS NOMADES DIGITALES

Con el trabajo al hombro

Son profesionales jóvenes que valoran la independencia y buscan un equilibrio entre el desarrollo profesional y el disfrute cotidiano. Muchos se afincaron en Buenos Aires y trabajan desde acá para empresas de Estados Unidos y Europa.

Hasta hace apenas tres meses, Sara Hohenshelt era una exitosa ingeniera en San Francisco, Estados Unidos. Se dedicaba con gusto al diseño de viviendas residenciales unifamiliares, aunque detestaba "el modelo de trabajo semanal de 8 a 17, con tres semanas de vacaciones al año", según cuenta en su media lengua castellana.

Inició un proceso de cambio en su vida cuando empezó a ir a la oficina apenas una o dos veces por semana, hasta que prendió en ella la idea de mudarse a otro país sin abandonar sus proyectos ni tirar por la borda el prestigio bien ganado.


Así fue que Sara eligió Buenos Aires para vivir. "Quería que fuera en una ciudad grande, donde me sintiera segura corriendo sola y donde además pudiera aprender un idioma", define sus prioridades. ¿Qué cambió en su vida laboral a partir de este paso? "No mucho -confiesa-.

El presidente de Morris Engineering (la firma para la que trabaja) se contacta conmigo cuando surge un proyecto, decidimos una fecha de entrega, me envía los planos de la arquitectura, yo hago los cálculos, los diseños, y le reenvío todo por mail. Mientras tenga mis programas de computación y una conexión a Internet, puedo trabajar en cualquier lado".

Aunque descrea de los rótulos, Sara forma parte de una nueva tribu social que ha sido bautizada por los sociólogos como nómade digital.

"Son jóvenes profesionales que valoran su independencia, que desean alcanzar un equilibrio entre su carrera profesional y el disfrute la vida, y que gracias a los avances tecnológicos llevan sus negocios dentro de sus laptops a donde sea", los describe la licenciada Ana Wortman, profesora de Sociología Contemporánea de la UBA y miembro del área de Estudios Culturales del Instituto de Investigaciones Gino Germani.

"Los nómades digitales están en todas partes, circulan, no se arraigan a un lugar -amplía Wortman-. Son sujetos móviles, están en Estados Unidos y en Europa, como en las grandes ciudades de América latina, entre ellas Buenos Aires".

TERCER ESPACIO

El rango etario de los nómades digitales va de los 30 y a los 45 años, aunque los hay más jóvenes. El perfil profesional es variado pero en su mayoría son diseñadores gráficos, programadores, productores musicales y consultores en diversas áreas.

"Para ellos, el trabajo ya no está en un lugar sino que está con uno", dice Martín Frankel, un australiano que se formó en marketing y ventas en Washington y Nueva York, y que junto a sus socios locales Leonardo Militello y Fernando Hitzig introdujo en el país el concepto de "tercer espacio", hoy una tendencia global. Se trata de "un lugar de trabajo fuera de casa pero que no tiene el estilo de la empresa corporativa", explica sobre su emprendimiento en Palermo Soho, al que bautizaron areatres.

El lugar responde a los requerimientos precisos de los nómades digitales, que aspiran a encontrar en un sólo sitio el confort y la informalidad del hogar, la productividad de una oficina (facilitada por los siempre necesarios recursos tecnológicos) y el estímulo de un grupo diverso de personas y profesiones que interactúan constantemente.

"Es cierto que los nómades digitales, al ser independientes, disfrutan de su libertad pero al mismo tiempo pierden mucho de la interacción con otras personas", admite Wortman. Para sortear este escollo, desde areatres se fomentan el networking y la integración de los extranjeros (60% de quienes utilizan el servicio) con la comunidad local.

VANGUARDIA

Militello entiende que hoy asistimos al nacimiento de "un nuevo tipo de trabajador. Las empresas ya no pueden sostener grandes estructuras verticales y contratan gente de todo el mundo. Internet y las nuevas tecnologías han influido mucho en el surgimiento de este nuevo perfil de profesionales", sostiene.

¿Por qué eligen Buenos Aires? "Porque es una ciudad profundamente atravesada por los procesos de globalización que generan las nuevas tecnologías de la comunicación -asegura Frankel-. Ofrece espacios sumamente atractivos e inspiradores para extranjeros cuyo trabajo se desarrolla a partir de las tecnologías, tales como diseñadores, guionistas o productores, así como para argentinos innovadores que buscan desarrollar sus proyectos en forma autónoma, sin horarios ni rutinas".