El bloque oficialista de la Libertad Avanza (LLA) consiguió esta tarde el quórum de 130 diputados y desde las 14.15 debatía la reforma laboral.
Además de La Libertad Avanza (LLA), contribuyeron al quórum bloques aliados como el PRO, Innovación Federal, la UCR, el MID, Independencia y Producción y Trabajo.
El oficialismo y aliados buscarán aprobar el proyecto sin el artículo 44, que establecía bajas de sueldo por licencias por enfermedad.
En caso de onseguir media sanción, la iniciativa volverá al Senado para su sanción definitiva el viernes 27.
Durante una tensa sesión, se aprobó el plan de Labor propuesto por el oficialismo tras una discutida votación que desató un escándalo por la protesta airada de la oposición.
Ante los reproches enardecidos de parte de la bancada de Unión por la Patria y de la izquierda por el método de votación, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, indicó que “más de 140 diputados en el recinto votaron a favor”.
El primero en levantarse raudamente de su banca para encarar al riojano para pedirle explicaciones por su supuesto accionar irregular fue el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, y lo siguieron otros legisladores como Eduardo Valdés, Lorena Pokoik, Horacio Pietragalla y Nicolás del Caño.
Además, Florencia Carignano (UxP) se dejó llevar por los ánimos caldeados en el recinto y apagó el micrófono mientras hablaba su par oficialista Carlos Zapata.
Zapata, de La Libertad Avanza, se quejó por la protesta de la oposición que se desató inmediatamente después de que se aprobase el plan de Labor propuesto por el oficialismo, y al respecto afirmó que “en mandrilandia no se respeta el reglamento”.
El exabrupto del salteño sucedió luego de que varios diputados del peronismo y de la izquierda le salieran al humo al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, por entender que impuso un método de votación irregular.
La diputada nacional de Unión por la Patria Cecilia Moreau cuestionó duramente al presidente de la Cámara por dar por aprobado el Plan de Labor antes de someterse a una moción de reconsideración, y le dijo que “está pasándose de vivo”.
“Usted está pasándose de vivo”, fustigó la legisladora de la oposición.
Desde la bancada oficialista y de fuerzas aliadas se empezaron a escuchar murmullos de desaprobación y de descontento.
“Cállense monigotes”, disparó Moreau, quien de tanto insistirle al riojano que pusiera en reconsideración la moción para volver a votar el Plan de Labor, logró su cometido.
La moción no alcanzó el número, y la moción salió rechazada.
“Este bloque y otros bloques no tenemos dos tercios para obtener la moción de reconsideración, pero igual la vamos a pedir porque aunque perdamos lo vamos a hacer con la frente en alto defendiendo los derechos de los trabajadores evitando que hoy se consuma la traición de que aquellos que sean despedidos van a cobrar su indemnización en cuotas”, aseveró.
“Ustedes los que entraron en nombre del peronismo, del campo nacional y popular, de Yrigoyen y Alem, van a convalidar un retroceso en la vida de los trabajadores”, les achacó a los dialoguistas que tienen origen en el peronismo y el radicalismo.
La jefa del bloque de diputados nacionales del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, les advirtió hoy a quienes “pongan el dedito para aprobar esta ley laboral esclavista” que “serán cómplices” del Gobierno y de su modelo económico.
En un homenaje por el 24 de marzo, les pidió a los diputados que voten a favor de la reforma laboral que no se sumen a ninguna actividad relativa al Día de la Memoria.
“Que se laven la boca. Si ponen el dedo o se ausentan mágicamente, si hoy van a levantar la colita de la silla en el momento oportuno, que no vengan a decir que el 24 de marzo quieren acompañar algún sentimiento, algún homenaje”, reclamó.
Mientras que el diputado nacional del Frente de Izquierda Nicolás del Caño aseguró hoy que con la reforma laboral el oficialismo busca “fortalecer la dictadura patronal”.
“Saben que la mayoría de la población está en contra de la reforma laboral porque se empezó a enterar qué dice esta ley”, consideró al hacer una cuestión de privilegio al inicio de la sesión.
"Te quitan las vacaciones, las horas extra, que no podés hacer asambleas en los lugares de trabajo aunque te despidan como pasó con los trabajadores de Fate
Según dijo, “los trabajadores de Fate tienen que revolver la basura para poder comer y esta reforma no hace nada por esos trabajadores”.
“Lo que están votando es fortalecer la dictadura patronal”, sostuvo del Caño.
Para el referente del PTS, “estas son leyes que fracasaron, que no crearon ni un solo puesto de trabajo formal”.
“Se pierden puestos de trabajo con este tipo de leyes, cristaliza la precariedad para millones de trabajadores que hoy trabajan cada vez más horas porque no les alcanza”, indicó.
“Se cagan en todo lo que tiene que ver con los trabajadores”, disparó.
A su entender, “este es un gobierno de estafadores con cómplices y socios porque sin esos cómplices y socios no podrían aprobar esta ley esclavista”.
“No se la van a llevar de arriba”, concluyó Del Caño.
Por su parte, el diputado nacional de Unión por la Patria Juan Marino sostuvo hoy que “ninguna ley va a detener la lucha de los trabajadores”.
En una cuestión de privilegio, el legislador opositor calificó la reforma impulsada por el Gobierno como una “ley antilaboral” que es “anticonstitucional”.
"Luego de la aprobación de esta reforma anti laboral en cada lugar de trabajo donde se intente aplicar esta reforma los trabajadores van a luchar. A los trabajadores no les van a importar estos artículos donde intentan terminar con el derecho a la huelga, aseguró.
Según Marino, ninguna reforma laboral “va a detener el proceso de lucha de clases”.
“Nuestro compromiso es respaldar esta lucha y buscar dar una expresión política para construir una nueva mayoría para tener un gobierno distinto al que tenemos ahora y terminar con este genocidio industrial”, señaló.
“Viva la lucha de Fate, viva la lucha popular, abajo la reforma laboral”, arengó en el final de su discurso.
El diputado nacional de La Libertad Avanza Lisandro Almirón, miembro informante del dictamen de mayoría, leyó todo su discurso sin despegar la vista de las hojas apiladas sobre su pupitre y fue abucheado de punta a punta por las bancadas de la oposición.
La legisladora de Unión por la Patria Victoria Tolosa Paz le pidió una interrupción para exigirle al presidente de la Cámara de Diputados, que ordene al correntino oficialista para que se ajuste al reglamento porque estaba “leyendo todo derechito” y para citar un texto debía pedir autorización al pleno.
Menem accedió al pedido, pero levantó el tono para recordar que “esto (leer discursos) lo han hecho todos los bloques y nunca se ha sometido a consideración”.
Al retomar la lectura de su discurso, Almirón sostuvo que “el marco regulatorio actual no hace otra cosa que expulsar a las personas de la formalidad”.
“Hace décadas que nuestro país tiene un problema de fondo grave que es la incapacidad de crear empleo genuino”, indicó.
“No podemos ignorar la realidad de la que partimos y la realidad es que hoy el 55% de la personas están en la informalidad. Millones de argentinos trabajan por afuera del encuadre de las leyes vigentes sin aportes, sin obra social”, graficó.
Almirón señaló que “la realidad es que el empleo registrado en la Argentina no crece desde hace ya demasiado tiempo".
Es necesario comprender que no damos este debate desde un lugar imaginario, ni situados en un mundo ideal”, dijo.
A su criterio, “el sistema actual ha fomentado la industria del juicio que no protege al trabajador, sino que destruye las fuentes de trabajo”.
También destacó que la legislación vigente rige sobre un “mundo analógico que ya no existe” y que no tiene en cuenta los cambios tecnológicos en la sociedad durante las últimas décadas.
“Ese desfasaje entre nuestra legislación laboral y los tiempos que corren no hace otra cosa que dejar a miles de trabajadores en un limbo legal”, analizó el libertario.
El diputado de La Libertad Avanza afirmó que “este proyecto de modernización laboral viene a solucionar esos problemas”.
LAS CADENAS DE PIETRAGALLA
El diputado nacional de Unión por la Patria Horacio Pietragalla Corti apoyó hoy una cadena de metal sobre el escritorio del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y lo describió como un “símbolo” de lo que para él significa esta reforma de “esclavitud” laboral.
Luego de protestar por la limitación en la cantidad de oradores que impuso el oficialismo en el Plan de Labor, el legislador kirchnerista se levantó de su banca y se acercó al estrado para acercarle al riojano la cadena, en un hecho que sorprendió a propios y ajenos.
Menem se quejó por la acción de Pietragalla y le recordó que por reglamento no estaba habilitado a dejarle nada a la presidencia.