Formosa - La mejora del clima en Formosa permitió hoy el inicio de la reconstrucción de viviendas, oficinas públicas, escuelas y tendidos eléctricos en Pozo del Tigre, el pueblo formoseño arrasado el jueves por un tornado.
Las autoridades provinciales y municipales volvieron a recorrer las calles de la localidad ahora para realizar un relevamiento de los daños, mientras era constante la atención de médicos en hospitales de la zona y los camiones de asistencia ante diversas consultas de la población afectada.
Legisladores nacionales del radicalismo, encabezados por Ricardo Alfonsín, se manifestaron hoy "impactados" por la magnitud del fenómeno meteorológico y se reunieron con el intendente Raymundo Castillo para analizar la situación y ponerse a su disposición.
Alfonsín, quien suspendió tres actos que tenía previsto en Formosa en solidaridad con los afectados por el tornado, lamentó que "este tipo de tragedias afecte a gente de menores recursos".
El diputado nacional recorrió el pueblo y tomó fotos de chapas retorcidas en la copa de un algarrobo junto a su colega Ricardo Buryaile y el senador nacional Luis Naidenoff.
"Acá queda demostrado que la dictadura de la pobreza conculca derechos a una vivienda digna, a una salud digna y hasta te quita la vida", acotó Alfonsín.
El gabinete formoseño, en tanto, volvió a reunirse hoy en Pozo del Tigre para organizar la reconstrucción y, según fuentes gubernamentales, las obras comenzaron con colocación de techados provisorios de casas y la recolección de escombros.
El ministro de Planificación y Servicios Públicos Jorge Ibáñez afirmó que las tareas de reconstrucción se realizarán "sin pausa".
Las fuentes confirmaron que había cuatro muertos, unos diez heridos graves que siguen hospitalizados y daños no cuantificados por la destrucción de escuelas, casas particulares y edificios públicos.
"Ya comenzamos a trabajar en la reconstrucción del pueblo" afirmó Ibáñez a la prensa de Formosa y precisó que para ello se ha contratado a empresas privadas.
Luego, indicó, se realizará un censo detallado de los daños. El funcionario adelantó que tienen "expresas instrucciones del gobernador Gildo Insfrán de ayudar a los pozotigrenses, sus autoridades y entidades locales afectadas por el tornado".
"El Estado provincial y la Nación ayudarán a los damnificados", confirmó Ibáñez.
Oficialmente se informó que cuatro personas murieron por el tornado y hubo unas 300 evacuadas que eran asistidas con alimentos y frazadas.
El gobernador Insfrán recorrió ayer el pueblo y comprometió apoyo oficial para las familias damnificadas, dado que se constató en principio que al menos 25 viviendas fueron "destruidas casi totalmente".
Asimismo, el gobierno indicó que entre las "más de cien" personas que resultaron heridas, diez eran de gravedad, y otras se recuperaban tras sufrir quebraduras, heridas cortantes y golpes, principalmente en rostro y cabeza como consecuencia que tras la voladura de techos y la caída de granizo.