El 14 de febrero se acerca y, aunque el amor no tiene precio, el presupuesto para el regalo sí lo tiene. En un contexto donde el consumo se vuelve más consciente y los "bolsillos flacos" mandan, comprar de forma inteligente es la clave. No se trata de no regalar, sino de comprar con impacto, priorizando el valor real por sobre el gasto impulsivo.
El especialista en ecommerce y CEO de Fixy Logística, Maximiliano Saavedra, ofrece una una guía para navegar la red y encontrar el detalle perfecto sin descuidar las finanzas:
1. El arte de la "Pre-Caza": compará antes de cliquear
Internet es un océano de precios. Antes de decidirte, utilizá herramientas de comparación o simplemente navegá en tres sitios diferentes. Muchas veces, el mismo producto varía hasta un 20% según la plataforma. Comprar bien empieza por saber cuánto valen realmente las cosas.
2. Cupones y "cashback": el descuento oculto
Antes de finalizar la compra, hacé la tarea: buscá códigos de descuento activos o utilizá extensiones de navegador que los detecten automáticamente. Además, muchas tarjetas de crédito y aplicaciones de pago ofrecen reintegros (cashback) en fechas especiales. Ese 10% de ahorro es el que hace la diferencia en el ticket final.
3. Comprá "local e impacto": el valor de lo artesanal
Si querés que tu dinero rinda y además genere un impacto positivo, buscá emprendedores locales en redes sociales. Un regalo hecho a mano suele tener más "alma" y un precio más justo que los productos masivos de grandes cadenas. Comprar a un productor cercano suele reducir también los costos de envío.
En e-commerce, el envío no es un detalle menor: es parte de la experiencia y del valor del regalo. Muchas veces un producto parece económico, pero una mala decisión logística termina encareciendo la compra o generando demoras innecesarias.
Planificar con anticipación permite acceder a opciones más eficientes, como puntos de retiro, envíos programados o bonificados por monto mínimo, que optimizan costos y reducen el estrés de último momento. Según datos del sector, más del 60% de los reclamos en fechas especiales están vinculados a problemas de entrega, no al producto en sí.
Elegir vendedores con procesos logísticos claros, trazables y previsibles no solo cuida el bolsillo: asegura que la promesa del regalo se cumpla en tiempo y forma.
5. La regla de oro: calidad sobre cantidad
En lugar de muchos regalos pequeños de baja calidad, optá por un solo objeto que sea duradero o una experiencia para compartir. El consumo responsable también es entender que lo "bonito y barato" no debe ser descartable. Un regalo que perdura es, a largo plazo, el más económico de todos.
En el comercio electrónico, el verdadero valor no está solo en el producto ni en el precio, sino en cómo se cumple la promesa hasta la entrega final. Comprar bien es pensar todo el recorrido: desde el click hasta el momento en que el regalo llega a destino
Por eso, en este San Valentín, el mejor gesto es demostrar que conocemos al otro. Un regalo bien pensado, comprado con inteligencia y a conciencia, vale mucho más que cualquier gasto desmedido. Porque cuidar el bolsillo también es una forma de cuidar el futuro compartido.