La histórica línea de colectivos 148, conocida popularmente como “El Halcón”, dejó de operar tras varios meses de inactividad y su cierre generó una fuerte preocupación entre los trabajadores del sector. La medida afecta directamente a más de 500 empleados, entre choferes, personal administrativo y trabajadores de mantenimiento, quienes denuncian que se quedaron sin empleo y sin cobrar salarios adeudados.
Durante décadas, la línea148 fue una de las más utilizadas para conectar distintos puntos del conurbano bonaerense con la Ciudad de Buenos Aires, convirtiéndose en un servicio clave para miles de pasajeros que la utilizaban a diario para ir a trabajar, estudiar o realizar trámites. Sin embargo, la empresa atraviesa desde hace tiempo una profunda crisis financiera que terminó derivando en la paralización total del servicio.
Los trabajadores aseguran que la situación se agravó en los últimos meses, lo que derivó en la suspensión progresiva de los recorridos hasta la interrupción completa del servicio. De acuerdo con lo que denunciaron los empleados, uno de los factores que agravó la situación fue la reducción de los subsidios estatales al transporte, lo que habría vuelto cada vez más difícil sostener la operación diaria del servicio.
El servicio que une Plaza Constitución con San Francisco Solano y pasa por distintas zonas del Conurbano Sur, como Quilmes y Florencio Varela, sería repartido entre varias empresas: los servicios con destino a San Francisco Solano pasarían a la órbita de San Vicente, firma ligada al Grupo DOTA. Por su parte, las prestaciones hacia Florencio Varela quedarían bajo la gestión de Expreso Quilmes (línea 98), cuya titularidad comparten equitativamente DOTA y la SAES (administradora de la Línea 85).