París (EFE) - Una oleada de ciberataques contra los sistemas de refrigeración de supermercados y otros comercios afectó a establecimientos de al menos cinco países europeos, con pérdidas de alimentos, retiradas preventivas de productos y temperaturas de hasta 50 grados en equipos de tiendas suecas, tres semanas después de un episodio similar en Francia.
Los incidentes, registrados durante la madrugada del domingo al lunes, alcanzaron a Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda y Países Bajos. Los balances facilitados por las empresas incluyen unos cuarenta supermercados Delhaize y quince Carrefour en Bélgica, trece SuperValu en Irlanda y diecisiete negocios neerlandeses, además de otros establecimientos cuya cifra todavía no se ha precisado.
La dimensión económica de esta nueva oleada sigue sin conocerse. En Bélgica, algunos comercios tuvieron que desechar mercancías por la ruptura de la cadena de frío y otros recurrieron a camiones frigoríficos para preservar sus alimentos. En Irlanda, los productos refrigerados y congelados de los supermercados afectados fueron retirados de la venta por precaución.
El procedimiento descrito en los distintos países presenta similitudes. En todos ellos, los atacantes accedieron a distancia a equipos conectados a internet y manipularon su funcionamiento para elevar las temperaturas o activar el modo de descongelación. Sin embargo, las informaciones disponibles no permiten establecer todavía si todos los incidentes responden a una misma operación.
En Bélgica, donde se ha comunicado uno de los mayores balances de establecimientos afectados, los problemas comenzaron alrededor de la medianoche.
Además de Delhaize y Carrefour, medios locales señalaron incidencias en establecimientos Spar y en una cadena de carnicerías de Amberes.
La empresa de instalaciones frigoríficas Sabcobel detectó una veintena de sistemas afectados entre los cientos que gestiona en Bélgica y movilizó técnicos desde la una de la madrugada.
Delhaize confirmó también problemas en Luxemburgo, aunque sin precisar cuántas tiendas resultaron afectadas. La compañía indicó que sus equipos estaban evaluando el alcance del incidente.
En Suecia, Ica, la principal cadena de supermercados del país, reconoció ataques contra un número limitado de tiendas, sin concretar la cifra ni su distribución. Coop también informó de incidencias en varios establecimientos.
En Irlanda, Musgrave, propietaria de SuperValu, circunscribió el problema a un modelo específico de equipos de refrigeración instalado en trece supermercados.
En Países Bajos, el proveedor Danfoss confirmó ataques contra diecisiete empresas, principalmente carnicerías y pequeñas tiendas.
El antecedente más importante se produjo en Francia durante la noche del 11 al 12 de octubre, cuando fueron atacados los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados de cadenas como Intermarché, Coopérative U, Carrefour, Leclerc y Monoprix.