El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que, como titular del Palacio de Hacienda, le corresponde "defender los intereses" de los argentinos por encima de los personales, y cuestionó la calidad de los bienes que produce la industria nacional.
Sus declaraciones llegaron en respuesta al vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Guillermo Moretti, quien había asegurado horas antes que el Gobierno no conoce el país ni la industria.
El jefe del Palacio de Hacienda disertó en el evento Vientos de Cambio, organizado por la Fundación Libertad y Progreso "Tengo que hacer lo que es moralmente justo: que los argentinos paguen bienes de menor calidad dos, tres o cuatro veces más me parece injusto. Cada uno defiende sus intereses; a mí me toca defender el de los argentinos", expresó el funcionario, que además calificó —sin mencionarlo por su nombre— como poco "decorosa" la declaración del empresario.
No obstante, recién llegado al país tras su reunión con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, Caputo añadió sobre Moretti: "Entiendo perfectamente las frustraciones que todo cambio genera. Segundo, cada uno defiende sus intereses. A mí, como ministro de Economía, me toca defender los intereses de los argentinos".
DOS VELOCIDADES
En otro tramo de su discurso, el funcionario defendió el concepto de "economía en dos velocidades". "Tenías sectores con una ventaja comparativa enorme, que eran los generadores de divisas, y los tenías castigados y postergados", señaló.
Para graficar la idea, apeló a una comparación futbolística con tres referentes de la Selección: "Es como tener a Lionel Messi, Ángel Di María y Enzo Fernández y ponerlos en el banco. Estás perdiendo una oportunidad enorme".
En esa línea, opinó que "no está mal" que existan rubros que crecen a ritmos distintos, sino que "está mal que se le dé una connotación negativa" a esa disparidad.
"Es positivo para el resto de las industrias que estén dispuestas a invertir", agregó.
Hacia el cierre, remarcó que el impulso del modelo económico "va a venir de las exportaciones".
DURO DISCURSO
En el marco del acto por el Día de la Industria, el vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, había cuestionado con dureza al Gobierno nacional.
"Esta gente no conoce el país, no sabe lo que es una fábrica", disparó el dirigente santafesino.
También objetó la ausencia en el evento de funcionarios de primera línea del Ejecutivo en el acto por el Día de la Industria y puso en duda el conocimiento del equipo de Javier Milei sobre la realidad productiva argentina.
Sin nombrarlo de manera directa, apuntó contra Caputo: "Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno".
"Debe saber mucho de finanzas, porque su patrimonio personal aumentó un 37% en dólares en un año. Y en ese mismo período endeudó a la Argentina. ¿Por qué no usa para el país lo mismo que usa para sí mismo?", lanzó.
Moretti reconoció que existen sectores de la economía en expansión -"a los que el Gobierno le apuesta fuerte"-, como el agro, la minería y el petróleo.
Sin embargo, insistió en que la industria "en su conjunto atraviesa una situación muy, muy difícil" y reclamó al Ejecutivo medidas urgentes para reactivar la producción y proteger el empleo fabril.
EN EL CONURBANO
La UIA realizó su tradicional acto por el Día de la Industria con el objetivo de poner el foco en los principales desafíos del sector: la carga tributaria, el rumbo de la actividad económica y las condiciones de competitividad.
La actividad central se desarrolló en la planta del laboratorio Elea Phoenix, en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas, y estuvo encabezada por el titular de la entidad, Martín Rappallini.
Estaba prevista la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien finalmente no asistió. En representación del Gobierno solo concurrió el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne.
El evento con más de 200 empresarios industriales se realizó en un contexto de retroceso de la actividad.
En el primer semestre, la producción del sector acumuló una caída de 2,2%, mientras que en el último año se perdieron alrededor de 52.000 empleos directos, según la entidad.