El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó la continuidad del programa económico y envió un mensaje al ala política del Gobierno al pedir que las decisiones no estén condicionadas por las “ansiedades” de la coyuntura. Además, rechazó las propuestas para introducir cambios destinados a impulsar el consumo.
“Al populismo no se lo combate con más populismo, sino con más ortodoxia”, afirmó el jefe del Palacio de Hacienda durante su exposición en la celebración del Día de la Exportación.
Caputo salió así al cruce de quienes plantean dentro y fuera del oficialismo la necesidad de modificar aspectos del programa para “ponerle plata en el bolsillo a la gente”. Frente a esos reclamos, sostuvo que el Gobierno mantendrá el rumbo: “Vamos a seguir haciendo las cosas bien”.
El ministro aseguró que la administración de Javier Milei está cambiando el modelo económico y aplicando políticas que, según consideró, funcionan en otros países. En ese sentido, destacó el respaldo del Presidente para avanzar con el programa.
“Este es un proceso que requiere, uno, saber que estamos por el camino correcto, y dos, perseverar y no dejarse llevar por las ansiedades políticas del momento”, señaló.
Caputo también puso el foco en el equilibrio de las cuentas públicas. Anticipó que el Gobierno presentará el Presupuesto 2027 con superávit financiero y afirmó que será el cuarto año consecutivo con ese resultado. Tras realizar el anuncio y ante el silencio del auditorio, bromeó: “Esperaba que aplaudan… pero nadie lo hizo”, lo que finalmente provocó las palmas de los presentes.
Durante su exposición, el funcionario rechazó además las críticas que caracterizan al programa oficial como un modelo financiero perjudicial para el aparato productivo. Por el contrario, sostuvo que la política económica “empuja las exportaciones”.
En ese marco, proyectó que 2026 finalizará con un superávit comercial de US$27.000 millones y destacó el ingreso de divisas proveniente de sectores como el petróleo, la energía, la minería y el agro.
Caputo también advirtió que la economía enfrenta actualmente un “shock externo brutal”, caracterizado por el incremento de las tasas de interés internacionales y el encarecimiento del petróleo y la energía.
Según el ministro, la Argentina puede atravesar ese escenario manteniendo la estabilidad cambiaria y macroeconómica gracias a la disciplina fiscal. “Hace tres años hubiésemos discutido si durábamos uno o dos minutos”, graficó.
Finalmente, sostuvo que la generación de dólares de los principales sectores exportadores permitirá sostener la “estabilidad cambiaria y el orden macro”, además de brindar previsibilidad al conjunto de la economía.