Patricia Bullrich mueve las fichas con cuidado: repite que hay que reelegir "el proyecto", cuando hasta hace poco ponía nombre y apellido: Javier Milei. En una entrevista reciente, dejó respuestas ambiguas sobre una candidatura en 2027, y en la Casa Rosada sospechan que no quiere suspender las PASO para forzar una interna con Milei. Estos movimientos que formaron parte de la agenda política nacional, también tienen su correlato bonaerense. Es decir, para pensar en competir por la presidencial, hay que armar un proyecto que contemple la estructura provincial.
¿Quiénes son esos actores? Por ahora se mantienen bajo secreto, salvo un grupo de dirigentes que en su momento han tenido más relación con la exministra de Seguridad y de su mano desembocaron en La Libertad Avanza. En el peronismo, los movimientos no paran y, como novedad, surge que desde el mes de marzo, Axel Kicillof piensa en su instrumento electoral propio: mandó a armar un partido político aunque hoy preside el PJ bonaerense. Recuerdos del “albertismo” que nunca terminó de nacer.
Conviene no pasarse de rosca: en el entorno de Bullrich sostienen que no prepara una candidatura contra Milei y que proyecta su turno para 2031. La reelección está en terreno de tensión, pero por ahora es una pelea de posicionamiento y no de ruptura. De todas maneras, ha empezado a crecer una idea que sostiene que es conveniente para LLA una gran primaria de la centro derecha ya que eso fortalecería la figura del Presidente. Sin embargo, podría correr el riesgo de no ser el candidato más votado ese día y desatar un vendaval en los mercados.
DEFINICIONES
La provincia de Buenos Aires suele ordenarse o no, desde la coyuntura nacional y no al revés. Una lógica con la que viene luchando un nutrido grupo de dirigentes para darle, de una vez por todas, agenda propia al principal territorio del país. En ese camino, si Bullrich pensara en lanzar su propia candidatura para competir en una PASO hasta con el mismo Javier Milei, deberá extender su armado a todas las provincias. En Buenos Aires asoman como referentes con territorio dos municipios que siempre se mostraron cerca de ella: Tres de Febrero y San Isidro. También San Miguel, desde la referencia en Joaquín De La Torre ha mostrado sintonía con “Pato”.
El caso de Diego Valenzuela es interesante. Su cercanía a Bullrich hizo que, finalmente, nunca pudiera desembarcar en un cargo que le habían prometido: ser algo así como un jefe de un área vinculada al control migratorio. Una especie de ICE de los Estados Unidos que nunca se creó. Se supone que la idea de no avanzar estuvo vinculada a los recelos de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, de no darle a Bullrich esa herramienta clave. Haya sido así o no, lo cierto es que Valenzuela -que pidió licencia en el municipio y en el cargo de senador por el que fue electo en 2025 para asumir- nunca lo hizo. Y tras algunos meses, decidió ocupar su banca en la Cámara Alta bonaerense.
El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, debe en parte su llegada a la comuna por haber jugado en la lista de Patricia Bullrich en las PASO de 2023 cuando se enfrentó con Horacio Rodríguez Larreta. La jugada le salió bien al exOnabe por seguirlo a Mauricio Macri. No sólo ganó la interna sino que pudo ganarle la comuna a la familia Posse. En LLA nunca lo creyeron propio y podría tener que tomar una definición clave el año próximo si se produjera un quiebre en la cúpula del Gobierno. Apenas unos aprestos basados en especulaciones electorales que la misma Bullrich se encarga de generar.
Es más, las elecciones de medio término en los Estados Unidos podrían provocar o acelerar decisiones, más allá de quienes sostienen que no tendrán un impacto directo en Argentina. Un triunfo demócrata proyectará con más realismo la posibilidad del regreso a la Casa Blanca en 2029 tras el segundo gobierno de Trump. Y no habrá que confundirse: el presidente norteamericano despliega una agenda que tiene un tono muy personal, pero los intereses estratégicos del país están virando y llegaron para quedarse. La garantía de confiabilidad para el Departamento de Estado necesita actores más allá de Javier Milei o de los hábiles traficantes de influencias. ¿Es cierto que Patricia Bullrich espera ese desenlace con ansiedad?
El viaje de Milei a Francia junto a un grupo nutrido de gobernadores, además de apuntar a mostrar cohesión interna en el exterior, también será aprovechado para solidificar gestiones tendientes a resolver cuestiones pendientes en el Congreso, como por ejemplo, la reforma política. Trajinar la suspensión de las PASO es una prioridad para el Ejecutivo que reafirmó el Presidente la semana pasada en los foros de Estados Unidos en los que participó. El tema es complejo como lo es el avance de la ley de Defensa de la Soberanía Nacional que comenzó a discutirse ayer en una escandalosa reunión de comisiones en Diputados.
EL FALLO DE LA CORTE
Cabe aquí preguntarse si la Corte Suprema falló en línea con el Gobierno o para exponerlo aún más. Al fallo hay que leerlo por lo que dice. El tribunal aclaró que su decisión se limita al rechazo de la demanda por falta de legitimación y ausencia de caso o controversia, y no abre juicio sobre la validez constitucional del artículo 154 del DNU 70/23. Estamos hablando de un caso sensible que habilita la venta de tierras a extranjeros casi sin límites.
En un sistema de control difuso, la Corte resuelve casos concretos y no aprueba ni deroga normas en abstracto, y mientras no aparezca un comprador puntual no hay caso. Quien derogó la ley 26.737 fue el Ejecutivo por DNU en diciembre de 2023, y el Congreso nunca lo rechazó. Hoy no hay impedimento para comprar tierras, pero no por la Corte. Un matiz: el fallo sí tuvo un efecto práctico, porque revocó la sentencia de la Cámara Federal de La Plata que había declarado inconstitucional la derogación, y por eso los medios hablan de "vía libre".
El timming tampoco parece casual. La reforma oficial a la Ley de Tierras quedó frustrada por falta de votos el 16 de julio, tras la bandera de "Las Malvinas son argentinas" en el Mundial, y Bullrich fue su principal defensora. El fallo no es un triunfo del Gobierno: lo expone como poco preocupado por la soberanía, en un clima social que ya rechazaba el proyecto.
Este fallo le dio insumos al peronismo y a la izquierda para plantear una nueva movilización en las calles. El kirchnerismo -en particular- lo utiliza para reforzar su lógica de lawfare con Cristina Kirchner, en un momento donde su hijo, Máximo, decidió acelerar la instalación de la hipotética candidatura de su madre que podría derivar, en el final, en la propia.
La tensión de La Cámpora con Kicillof suma capítulos todas las semanas. Como adelantamos aquí, los dichos de Mayra Mendoza provocaron una enorme repercusión por haber reconocido que Sergio Massa se había comportado mejor con Cristina que el propio gobernador.
Hay un detalle relevante que sustenta la hipótesis de quienes aseguran que Kicillof será candidato sí o sí. Por afuera o por adentro del peronismo. Desde marzo que un grupo de dirigentes fue al Juzgado Federal con competencia electoral en La Plata para darle forma a un partido propio. En principio, buscaron adjudicar la maniobra a Andrés Larroque, pero no tuvo nada que ver en esto. Alguna vez, Alberto Fernández soñó con darle volumen a su partido propio que se llama Parte por si tenía que romper con Cristina Kirchner. Lo único que le falta a Kicillof es que ahora lo comparen con el expresidente, cuando ya hay quienes lo hacen con Rodríguez Larreta.
En el peronismo bonaerense sigue la puja por la sucesión de Kicillof. Federico Otermín y Julio Alak lanzaron recorridas por la provincia, y hay más de una decena de dirigentes con credenciales para la gobernación. El nudo es la re-re: sin cambio de ley, 80 de los 135 intendentes no podrán presentarse en 2027, y la iniciativa enfrenta resistencias internas de La Cámpora y el massismo. La semana pasada anunció oficialmente Leonardo Nardini que se anotaba en la lista de los precandidatos a gobernador en una posición intermedia entre los K y el Frente Renovador de Massa. Es más, exaltó la figura de Sergio Uñac, exgobernador de San Juan, dispuesto a jugar una ficha presidencial.
El casillero de las posibles candidaturas presidenciales no está agotado. A fin de año, Dante Gebel realizará su encuentro de la Juventud en el estadio de Vélez y desde allí pondrá proa a su postulación. Ya habría tomado la decisión de regresar a vivir en Argentina y en su entorno aseguran que el proyecto presidencial está intacto. Habrá que tener fe.