Sugerencias del Chef

Búfalo, una opción que busca pista

Es suave. Parecida a la carne de vaca pero sin tanta grasa. También más barata. Con estos oropeles, la carne de búfalo busca abrirse camino en el difícil mercado argentino como una alternativa a la vacuna. No la tendrá fácil, claro. Lo saben en la Compañía Federal de Alimentos, que hace unos meses lanzaron su marca Buar para comercializarla en supermercados.

Es que un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) mostró que hay un amplio desconocimiento sobre este producto: el 60% de los encuestados no sabía que se comercializaba en el país y el 94% nunca la había probado.

Los cortes son similares a los tradicionales, desde el lomo hasta la entraña y el ojo de bife. Sin embargo, como se trata de una carne más magra, requiere atención durante la cocción para conservar su jugosidad.

La producción bubalina también ofrece ventajas para la ganadería, ya que estos animales se adaptan a campos bajos e inundables donde la cría de vacunos puede presentar dificultades. En la Argentina, el rodeo supera las 200.000 cabezas y se concentra principalmente en el nordeste, con Corrientes a la cabeza.

Durante la presentación, los responsables de Buar señalaron que la carne se ofrecía a un precio entre un 15 y un 20% inferior al de la vacuna.

El desafío es lograr que un producto todavía poco habitual llegue a más consumidores. Con cortes conocidos y características nutricionales propias, la carne de búfalo intenta encontrar un lugar en una mesa argentina históricamente dominada por la vacuna.