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Miles de devotos visitaron el santuario de San Pantaleón

Bergoglio presidió una multitudinaria misa en la celebración del patrono de la Salud

El arzobispo de Buenos Aires no hizo alusión a temas de coyunturas como el aborto o el matrimonio homosexual, pero criticó a quienes "le pegan" o "apalean con la lengua" a los demás, aunque sin identificarlos

Miles de devotos pasaron hoy por el santuario de San Pantaleón, en el barrio porteño de Mataderos. Allí, el cardenal Jorge Bergoglio no hizo alusión a temas de coyunturas como el aborto o el matrimonio homosexual, pero criticó a quienes "le pegan" o "apalean con la lengua" a los demás, aunque sin identificarlos.

En la homilía de la misa central, el arzobispo de Buenos Aires reclamó también "hacerse cargo" y "conmoverse" de los muchos argentinos que padecen "necesidades" materiales y espirituales.

Los devotos desfilaron por el lugar para agradecer y pedirle al santo que los católicos consideran el protector de los enfermos y los médicos.

"Tengámosla clara. Si yo como cristiano, no tengo un corazón que ve, no tengo otra alternativa que ser como los salteadores o como los que se hicieron los pavos", ejemplificó el primado argentino citando la parábola evangélica del buen samaritano.

El purpurado porteño cuestionó en este sentido a quienes "le pegan" o "apalean con la lengua" a los demás, pero no dio nombres. Estos, aseguró, "viven para sí mismos. No se hicieron cargo, ni se conmovieron".

E insistió en que se necesitan hombres y mujeres con "un corazón que vea, que se conmueva, que se acerque y se haga cargo de los problemas de nuestros hermanos", porque, lamentó, hay muchos que "miran para otro lado, que parecen porteños porque recurren al no te metás".

"Jesús nos dice, acercarte, hacete cargo de la fragilidad de tu hermano, y cuando yo tengo ganas de apalear a otro con la lengua, con los malos pensamientos, acordate que ese otro es frágil y que vos podés estar en su lugar y tratalo como si vos estuvieras en su lugar".

En otro momento, Bergoglio definió el santuario de San Pantaleón como "una posada" a donde acudir cada 27 de julio para "curar las heridas", las enfermedades, los problemas y los sufrimientos.

Las patronales dedicadas al santo llevaron como lema "Querido San Pantaleón, gracias por cuidarnos. Que todas las familias de nuestra Patria tengamos paz, salud y trabajo".

La fiesta de fe popular comenzó en la madrugada con una serenata al santo y con la apertura de las puertas del templo de Monte 6869, que dio paso a un incesante desfile de peregrinos y promesantes.

Hubo misas y bendición de enfermos y objetos personales durante todo el día.

El santuario de Mataderos es el primero dedicado al santo en América y allí se atesora un trozo de hueso del santo como reliquia.

Pantaleón vivió en el antiguo Imperio Romano, donde estudió medicina bajo la vigilancia de su padre, un senador del gobierno. Cuando se desempeñaba como médico personal del emperador, se convirtió al cristianismo, gracias a las enseñanzas de su madre y de un anciano sacerdote.

Según el santoral católico, Pantaleón fue acusado ante el soberano por haberse bautizado, fue preso y torturado. Como no renunció a su fe, fue decapitado cuando apenas tenía 23 años, en el año 303.
La sangre del santo se conserva en Ravello, Italia, donde cada 27 de julio, se vuelve líquida.