New Jersey – Francia está. Cada vez más candidato, avanza a paso a firme. El seleccionado galo mete miedo con su fútbol poderoso, sublime, de lo mejor que se vio hasta ahora en la Copa del Mundo. En 16avos de final despachó a Suecia que intentó un rato, mientras pudo. Al final fue 3-0 y los franceses jugarán en octavos frente al sorprendente Paraguay de Gustavo Alfaro.
Suecia quiso mostrarle los dientes a Francia. De entrada nomás, el equipo escandinavo intentó dejarle en claro a su poderoso rival que no se iba a meter atrás y que el planteo del DT Graham Potter no pretendía ser conservador… Pero, más allá del disparo de Alexander Isak a los dos minutos que atajó Mike Maignan, después fue casi todo de los galos.
Más aún tras el fastidioso cooling break. Si hasta allí los suecos soñaban con dar pelea, la reacción de les bleus fue tremenda. Ya hidratados nuevamente, los franceses salieron a mostrar todo su poderío con Kyliian Mbappé como bandera y Mihael Olise detrás suyo.
El juego vertical que ya es una marca registrada del (hasta ahora último) subcampeón del mundo, empezó a marcar las diferencias. Y se fueron sucediendo, una tras otras, jugadas claras de gol en favor de los de Didier Deschamps.
Los quince minutos finales del primer tiempo fueron una muestra de cómo se puede jugar bien al fútbol, de manera efectiva, valiente, vistosa. Mbappé marcó un gol pero no valió porque estaba dos centímetros adelantado según el VAR. Después Rabiot lo probó al arquero Zetterstrom, quien respondió bien para evitar la caída de su arco.
Al minuto el delantero del Real Madrid rompió un palo con un zapatazo de primera y, tras esa acción, un zurdazo de Rabiot se fue apenas alto. Hubo más: Olise, con una pirueta impresionante (mitad chilena, mitad volea) al borde del área grande, hizo explotar la parte baja del palo izquierdo de los suecos. Al rato, otra vez a Olise se le fue cerca dos veces y entonces llegó el golazo que siempre tiene Mbappé. Casi sobre el descanso, el delantero estrella de Real Madrid, pisó el área tras un córner, se hamacó y sacó un derechazo brillante para poner el 1-0.
Tras el descanso, hubo más fútbol champán. Tan solo siete minutos tardó Francia en marcar el segundo. Olise le dio un pase de caño a Bradley Barcola, quien recibió cerca del punto penal y fusiló a Zetterstrom.
Después fue solo hacer cuentas. Y dársela a Mbappé… El astro lo liquidó con otro golazo antes de la media hora y se acabó la discusión. Suecia tuvo el honor de no bajar los brazos pero eso fue todo. La suerte estaba jugada y Francia en octavos esperando a Paraguay. El sábado será ese gran duelo.