Una ventana climática con viento leve, temperaturas moderadas y mayor humedad relativa favoreció las tareas de combate de los incendios que afectan a distintos puntos de la provincia de Chubut, aunque las llamas continúan activas y ya arrasaron con unas 47.000 hectáreas de vegetación, informaron fuentes oficiales.
Las precipitaciones registradas entre el lunes y el martes no lograron detener el avance del fuego, pero sí redujeron su intensidad y el poder destructor, lo que permitió mejorar las condiciones de trabajo para los brigadistas que operan tanto por tierra como desde el aire.
Según el Comando Unificado, en el área del Parque Nacional Los Alerces se acumuló un promedio de cinco milímetros de lluvia.
Si bien se trata de un volumen limitado, el aporte de humedad, combinado con temperaturas en descenso y valores de humedad mínima cercanos al 45%, generó un escenario más favorable para las tareas de contención, sin descartar reactivaciones puntuales.
A casi un mes del inicio del incendio en la zona de Puerto Patriada y a poco menos de dos meses del foco ígneo que afecta al Parque Nacional Los Alerces, más de 550 brigadistas continúan desplegados en ambos frentes, abocados a tareas de combate directo, logística y coordinación. Las condiciones meteorológicas permitieron además la operación condicionada de medios aéreos, que realizaron descargas de agua.