El economista Ricardo Arriazu que el martes había sido usado por los medios opositores como un ariete contra la política del BCRA de compra de divisas habló 48 horas más tarde en la 3ª Cumbre Aseguradora Argentina, para aclarar sus dichos. Con signos de visible disgusto explicó “no dije que no tenía que comprar divisas (el BCRA). Dije que no debía (hacerlo) destruyendo crédito interno. El resto es interpretación de los demás”. Como era previsible la aclaración no tuvo ni el 10% de la difusión que había tenido la información dirigida a cuestionar el plan económico, algo que no pudo extrañar a nadie.
Industria del juicio
En el mismo foro la presidente de la unión de ARTs, Mara Bettiol, denunció la “paradoja” de que “a pesar de que los fallecimientos de trabajadores bajaron un 80% y los accidentes, un 55%, la litigiosidad no para de crecer”. Explicó que esa anomalía absorbe cada vez más recursos y pone un interrogante sobre el futuro de un sistema que está funcionando bien. Atribuyó el problema a la “falta de cumplimiento de la justicia” en el ordenamiento de las pericias. “Si la incapacidad depende del escritorio en el que se evalúa el cambio -aseguró- esa imprevisibilidad automáticamente genera litigiosidad”.
Lo que explicó Furiase
También en el foro de las aseguradoras expuso el secretario nacional de Finanzas, Federico Furiase, que sostuvo que el gobierno tiene dólares para hacer frente a cualquier turbulencia cambiarias o vencimientos de la deuda, incluso sin recurrir al mercado internacional. Según el funcionario los pesos en circulación no alcanzan para una “dolarización masiva de carteras”. "Hay poca munición para correr contra el peso en el año electoral", afirmó. Consideró que no hay “munición” para atacar la política cambiaria porque los pasivos monetarios no superan los 30 mil millones de dólares.
La situación de la deuda
El funcionario se explayó también sobre la situación de la deuda que vence en 2027 con un optimismo que resultó la perfecta contracara de las noticias en los medios. Sostuvo que el país tiene el programa de vencimientos “completamente cerrado” y que eso es independiente del acceso a los mercados financieros internacionales, vale decir a la emisión de US$ 5 mil millones para refinanciar vencimientos de Bonares). ¿De dónde saldrían esos recursos? Podemos -adelantó Furiase- usar un tramo del swap con China (total: US$ 20 mil millones) para rollear o pagar los vencimientos del año que viene.