En San Salvador de Jujuy se realizó hace pocos días el primer congreso regional del programa Conectar Igualdad que reunió a las provincias del NOA. Allí, junto a experiencias de docentes y directivos, y talleres sobre el tema, hubo disertaciones de expertos, entre las que se destacó la que realizó Elena Barberá, doctora en psicología por la Universidad de Barcelona, y especialista en el uso de TICs en las aulas.
La experta, durante un alto en su apretada agenda de encuentros y disertaciones, dialogó con La Prensa sobre los desafíos que presenta esta nueva manera de enseñar y aprender.
- ¿Cómo es la experiencia con las netbooks en las aulas de España?
- No es una iniciativa general como en Argentina donde se le da un impulso en todo el país. Si bien hay un impulso para que todas las comunidades autónomas apuesten y pongan dinero para estos proyectos, cada comunidad lo maneja en forma autónoma. Esto da una desigualdad a la hora de ponerlo en marcha. En Andalucía hay tradición sobre estos temas, en la zona del centro del país también. Pero estamos viviendo un momento complejo y complicado a nivel económico, y se están tomando decisiones de no sostenerlo en el futuro. Además no está implementado en todos los niveles educativos, y hay algunos recortes. Es difícil hablar entonces a nivel global pero hay cosas positivas. En España como pasa aquí también hay muchos chicos que no habrían podido acceder a una computadora si no fuera por este tipo de planes. En Argentina se ve un sentido más social, más interesante. Lo que noto a partir de estas propuestas es que la educación, el saber no está tan ligado solo al profesor. El aula está abierta en varias puertas. Pensamos a la escuela desde otro lugar, una experiencia más real.
- Hay más contacto, comunicación.
- Claro, se hacen blogs que sirven para hacer un escrito, entonces ya el alumno no lo hace solo, lo hace con el compañero, y se ve lo que se quita, se pone. Y se usan redes sociales como ed/modo que están pensadas más para estos trabajos, más controladas, sobre todo en primaria. Los micromensajes como twitter, SMS, permite que los alumnos se conecten en forma rápida. Son procesos que se han naturalizado. En España también ya se ve combinación entre uso de computadora y teléfono móvil, sobre todo en las ciudades. Se están incorporando más dispositivos.
- ¿Qué opina del rol del docente en estos programas? ¿Es importante trabajar en su capacitación?
- Es básico, se necesitan de impulsos políticos, estratégicos, y la formación nunca es suficiente. Tramar una formación nacional es muy difícil. A veces no queda otra que lanzarse a la pileta pero también así se aprende, hay que experimentar. Quien hubiera pensado que twitter y los microblogs entrarían en las aulas. Otra cuestión es si estas redes deben entrar o no. Esto agobia aúnal docente y hace ruido.
- ¿Y qué opina usted sobre la inclusión de las redes sociales en el aula?
- Creo que es válida. Creo en la integración y en un mundo no paralelo sino integrado. Las tecnologías no deben formar parte de un mundo aparte.
- Algunas voces críticas al referirse a las nuevas tecnologías señalan que si bien conectan, muchas veces aislan a las personas. ¿Estas técnicas aplicadas a la educación no pueden también ayudar a que el chico quede aislado en un mundo virtual?
- Es un tema controversial. Cuando una persona queda sola en su cuarto y le pasan la comida por debajo de la puerta porque no quiere salir es un problema. ¿Pero que es estar solo cuando hay tecnología? Pues si estoy hablando con alguien ¿que más dará si lo haces mediante una cámara tal vez a miles de kilómetros? Como todo, hay que tener cuidado con el abuso en el uso, o la práctica monotemática. Si siempre se conecta de la misma forma es un problema. Pero creo que si hay conexión, si está todo integrado, si tienes tu vida social no te va a afectar. También si una persona tiene un evento especial en el que tiene que trabajar casi encerrado dos días, y lo hace porque le gusta, bueno, siempre que no se transforme en una adicción, algo cotidiano, puede entenderse.