Opinión
EL RINCON DEL HISTORIADOR

Apodos e insultos en la historia argentina

Los recientes apodos descalificativos del presidente de la Nación al Sr. Presidente de la República Federativa del Brasil o a un ex ministro del Poder Ejecutivo Nacional, como a periodistas, economistas, ex funcionarios, etc., sin olvidar a adversarios políticos "con las manos manchadas de sangre", "corrupto", "engendro" e "inútil" que hoy forman parte de su gobierno, trajeron a la memoria que formas tan lamentables fueron comunes en otros gobiernos, como en los tiempos de Juan Manuel de Rosas, en que la prensa calificó al monarca francés con el infaltable Muera el Rey guardachanchos Luis Felipe.

No fue el único que se ganó un apodo por obra de Rosas. Al ex presidente del Uruguay, el general Fructuoso Rivera, lo llamó pardejón, que es el calificativo "del macho toruno que llega a encontrarse en algunas crías de mulas, tan malísimo y perverso que muerde y corta el lazo, se viene sobre él y atropella a mordiscones y patadas, que jamás se domestican, y que si alguno de ellos llega a ser amansado, a lo mejor traiciona y pega una o dos patadas al jinete que lo carga, lo ensilla o que lo monta. Así es que, siendo tan de malas mañas, para designar a un hombre perverso lo llaman los paisanos pardejón", según se publicó en la Gaceta Mercantil del 22 de junio de 1843.

En ese artículo se apuntaba que El Nacional de Montevideo decía: "costumbre tiene Rosas de poner sobrenombre a sus enemigos, y para ello no toma palabras que representen cualidades morales de la persona, sino sus accidentes físicos, resabios que le han quedado de su trato y amistad con los salvajes de la pampa, que distinguen a sus amigos y enemigos por apelativos tomados del color del cutis, de la disposición o señales particulares del rostro, del cuerpo o miembros".

Y la misma nota daba cuenta de los seudónimos con que habían calificado en 1829 a los siguientes individuos.

* Juan Manuel de Rosas: Ancafilú. Así se llamaba un cacique ranquelino, que en el más correcto dialecto araucano significa: Anca: cuerpo. Filú: víbora. Cuerpo de víbora.

* Tomás Manuel de Anchorena: Torquemada. Por prohibir en su ministerio la circulación de libros heréticos, fue comparado con el célebre fraile de la Inquisición, su tocayo Tomás de Torquemada.

* José María Roxas y Patrón: Zumaca. Porque caminaba balanceándose como esta nave.

* Manuel Moreno: Don Óxido. Por ser profesor de química. "Don Óxido es un químico / cuyo semblante escuálido / anuncia ingenio tétrico / e intelecto sarcástico", decía un verso de la época.

* Nicolás de Anchorena: Pata Blanca. El apodo provenía de haber apoyado la ley para abonar las cuentas en metálico, pues no deseaba que le abonaran el alquiler de sus numerosas fincas en papel moneda, sino en dinero contante y sonante.

* Felipe Arana: Campanillero o Batata. Lo primero, por ser comparado con un monaguillo que acompañaba las procesiones con el viático tocando la campanilla, aludiendo a su papel de dócil acólito de los federales; y Felipe Batata, por su prominente nariz. Años después decían unos versos: "Ay Felipe Batata, / mirá que la cosa se pone muy nata".

* Baldomero García: Mudo de los Patricios. Vicente Fidel López sostiene que así se llamaba a "un idiota tartamudo que vivía pegado a la puerta del cuartel de los Patricios y que marchaba, inconscientemente, a la cabeza de los cuerpos hasta el momento del fuego. Acompañaba sus recitados con toques de bombo y platillos de su invención, golpeándose el vientre…", que era abultado. Por esas semejanzas fue bautizado así el famoso abogado porteño.

* Manuel Oribe: Ciriaco Alderete. Nombre que inventó él mismo y que le aplicaron sus adversarios como apodo. "Ciriaco, triste Ciriaco, Rivera te tiene flaco…", decían unos versos.

* Ángel Pacheco: Espuela. Apodo que se le dio por haber hecho toda su carrera militar en el arma de caballería.

Hace medio siglo, al tratar el tema, Carlos Ibarguren (h) y Vicente Osvaldo Cutolo decían que "se encuentra el ingenio, la gracia y también la malicia que caracterizó a los hombres de nuestro pasado"... y del presente.