En un clima de profundo hermetismo, se realizó el velatorio de Agostina Vega, la nena asesinada en Córdoba. La despedida fue en una casa velatoria cercana al domicilio de los abuelos maternos.
Apenas iniciado el velatorio, su padre, Gabriel Vega, sufrió una descompensación y debió ser asistido por personal médico presente en el lugar.
El cuerpo de Agostina fue entregado hoy tras un acuerdo alcanzado entre el padre de la víctima, los abuelos y la fiscalía.
Las diferencias familiares habían generado tensiones en los últimos días. La familia materna, representada por Miguel y Elizabeth Heredia y el tío, Franco Heredia, había solicitado que la entrega del cuerpo se postergara hasta el jueves para poder participar de la marcha convocada para ayer a las 16 en reclamo de justicia.
En cambio, su padre, pidió por un velorio íntimo y privado, solo para allegados cercanos y en un lugar fuera de la ciudad.
“Hubo un conflicto familiar por una cuestión de cuidados y diferencias”, señaló el padre en una conferencia de prensa.
En medio de un fuerte operativo de seguridad, que incluyó presencial policial y corte de calles, el cuerpo fue trasladado al lugar donde se realizó la ceremonia.
La madre de Agostina, Melisa Heredia, concurrió al velorio pese a su delicado estado de salud. Internada desde el sábado anterior al hallazgo del cuerpo por un cuadro de deshidratación que derivó en fallas renales, recibe acompañamiento psiquiátrico y se encuentra clínicamente estable, aunque con dificultades psicológicas.
EN LA FISCALÍA
El abogado que representa a la familia de Agostina Vega se presentó en la fiscalía de Córdoba para aportar pruebas contra Claudio Barrelier y su expareja, Soledad Andreani.
Para Carlos Nayi, la dueña del Ford Ka habría encubierto al único detenido que tiene la causa por el femicidio de la adolescente, y lo ayudó en la logística para que el hombre pudiera trasladar el cuerpo hasta el descampado donde la encontraron asesinada.
“Vinimos a cumplimentar una medida importante, hablar con el fiscal y mostrarle una prueba relevante para la investigación. La responsabilidad no se agota en este chacal que hoy está preso, se debe avanzar en otras responsabilidades”, anticipó.
“La dueña del Ford Ka sabía perfectamente, al momento de suministrarle el vehículo, que estaba siendo observado por la justicia. El rostro de Agostina estaba en todas las casas de Argentina, sabía que ella había entrado en la casa de Barrelier y aun así le prestó el auto, que después fue lavado”, detalló Nayi.
“Hay un mérito para investigarla y darle un grado de responsabilidad. Creemos que en algún tramo fue engañada y en otro tramo mintió, y eso es un delito llamado encubrimiento. Sostenemos que hizo un aporte logístico”, advirtió el abogado. Nayi también dijo que “hay otras personas involucradas” en el caso.
“Sabemos que la investigación tampoco se agota en esta mujer. Este hecho no pudo haberlo hecho una sola persona”, sostuvo.
Paralelamente, la Justicia de Córdoba realizó ayer dos operativos en simultáneo: un peritaje en la casa de Claudio Barrelier y un allanamiento en el lugar donde lavaron el Ford Ka de la expareja del acusado, Soledad Andreani, que habría sido usado para el traslado del cuerpo de Agostina Vega.
En la vivienda de Juan del Campillo al 800, los peritos especializados en rastros biológicos de la Policía Judicial buscaron manchas de sangre y realizaron una recolección de muestras de ADN.
Las fuentes consultadas aclararon que "puede haber nuevos detenidos en las próximas horas".
Se ordenó también el secuestro de la ropa de los ocupantes de la casa de Barrelier y otras tareas complementarias para la investigación que intenta esclarecer el femicidio de la adolescente de 14 años. “Se están rompiendo los pisos de la vivienda", dijo una fuente cercana a la investigación. Además, se supo que incautaron un colchón para realizarle más pericias.
Dentro de las tareas, los fiscales solicitaron hacer una planimetría forense, para tomar las dimensiones y las disposiciones de las distintas habitaciones.
Mientras tanto, otro grupo forense deberá determinar la mecánica de la muerte, a través de las proyecciones de sangre en el lugar o del material genético que se encuentre, para así poder reconstruir el crimen.
Para la fiscalía, el asesinato de Agostina ocurrió dentro de la casa de Barrelier. En ese lugar, el acusado vivía junto a su hija de 11 años y su pareja.
A su vez, se ordenó un allanamiento en la casa donde se lavó el auto de Andreani, que fue utilizado para trasladar los restos de la joven hacia un descampado en el barrio Ampliación Ferreyra. Las cámaras de seguridad y testimonios ubican al Ford Ka en la zona del hallazgo.
El martes por la tarde, el hijo de Soledad llevó el auto a un lavadero artesanal. Ese lugar fue allanado por la policía de Córdoba la semana pasada. Ayer, se realizó otro operativo en busca de rastros y se secuestraron elementos de lavado.
Según contó el vecino que lavó el auto, “lo único que vinieron a buscar fueron los elementos con los que lavamos el Ford Ka, dos esponjas y un trapo”.
“Esto ocurrió el martes 26, a las 18. El hijo de Soledad trajo el auto como un día normal. Como no tenemos aspiradora, lo lavamos en el exterior. Habitualmente le pasamos un cepillo por adentro, pero lo vimos limpio a comparación de como estaba afuera”, señaló.