Río Gallegos - El ex jefe del Ejército Roberto Bendini fue absuelto hoy por el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos en una causa por peculado cuando ocupaba la jefatura de la XI Brigada Mecanizada en esta ciudad.
Bendini fue absuelto junto a otros siete acusados en una causa por peculado, estafas y defraudación contra el Estado cuando debía administrar un Centro Médico Conjunto para los efectivos de distintas fuerzas y sus familias durante el 2002.
El ex jefe del Ejército fue procesado en setiembre del 2008 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y presentó la renuncia al cargo por el que fue designado en 2003.
El tribunal integrado por los jueces Jorge Chávez, Alejandro Ruggero y Mario Reynaldi decidió absolver además de Bendini al resto de los acusados en la causa, Marcelo Eduardo Marteletti, Daniel Alberto Monetti, Carlos Humberto Espósito, Juan Luis Pasqualini, Jorge Eduardo Pérez, Mario Osvaldo Villegas y Alba Pérez, esposa de Espósito.
A Bendini se lo acusó de malversación de fondos públicos y el desvío de fondos oficiales a través de una cuenta que manejaba el ex jefe del Ejército a dos cuentas paralelas que abrió en el Banco Santa Cruz, una en pesos y otra en Lecop. Bendini durante el juicio sostuvo que las cuentas se abrieron para financiar al Centro Médico Conjunto que el Ministerio de Defensa dispuso que la Brigada administrara para los efectivos de las distintas fuerzas asentadas en la región.
El juez Ruggero al argumentar la decisión del Tribunal Oral sostuvo que "no cumplir con sus obligaciones le hubiera ahorrado algunas noches de insomnio" y argumentó que las decisiones del ex jefe del Ejército fueron tomadas "en un contexto histórico de crisis económica, política que en algunos dejó lo mejor y en otros lo peor de sí".
Y dirigiéndose a Bendini afirmó "general usted ha cumplido con su deber. Su accionar ha sido esperanzador y legítimo". Bendini fue el único de los acusados que se dirigió al Tribunal y aseguró que "durante el proceso que derivó en el juicio no se han escuchado ni analizado los testimonios" y afirmó que "a nadie le gusta estar en el banquillo de los acusados".
"Tengo el no honroso privilegio de ser el único jefe del Ejército en los 207 años de vida que tuvo que renunciar por uso indebido de los caudales públicos", afirmó. Consideró que "el momento histórico que vivía el país y el Ejército debía un cumplimiento del deber. Fuimos más allá en un momento que carecíamos de recursos y la indiferencia de la superioridad pero había responsabilidades y una de ellas era proteger el patrimonio e interés nacional en la zona estratégica más sensible".
Bendini añadió que "no actuamos en beneficio propio sino de la Brigada y la comunidad. Como comandante no me podía escudar en la falta de recursos o de orden. Los obstáculos tenían que incentivarnos a superarnos".
"Tuvimos que tomar decisiones muchas veces que no coincidían con lo establecido en las normas ante la necesidad de no afectar el bien común. Soy plenamente responsable de esas decisiones. Hoy en las mismas circunstancias hubiera tomado las mismas decisiones", dijo ante el tribunal.
El ex jefe del Ejército apuntó que "esta causa me afectó profundamente, hizo un daño irreparable y se duda de mi proceder e integridad".
"Me costó dejar de ser jefe del Ejército" dijo y sostuvo que en ese entonces la presidenta Cristina Fernández "demoró 48 horas en aceptarme la renuncia porque quisieron disuadirme de hacerlo. Pero entendía claramente que no debía estar al frente del Ejército estando procesado aunque otros funcionarios estaban procesados".
"Me dieron su confianza durante 48 horas y no podía afectar esa confianza. Quedó en el subconsciente colectivo de haber sustraído bienes del Estado y quedó demostrado que no lo hice en beneficio propio",