Espectáculos
Llegó de Chile y actuará esta noche en el Estadio de Vélez con Sheryl Crow
A Sting ya se le puede decir porteño
El cantante inglés llegó por quinta vez a la Argentina, para presentar los temas del álbum "Brand New Day". Un astro del rock muy ligado a Buenos Aires.
Los recitales en Vélez comenzaron el sábado con músicos del rock metalero que encabezó Iron Maiden, con Bruce Dickinson en la voz, y el ex Judas Priest Rob Halford. Esta serie de conciertos, luego del show de Sting (49) de hoy, cerrará el 24 con un recital de los norteamericanos Red Hot Chili Peppers, seguido por Deftones, Catupeu Machu, y Santos Inocentes.
El concierto de Sting tendrá como aperitivo la actuación de la cantante norteamericana Sheryl Crow y del conjunto local La Portuaria.
Sting llega por quinta vez a Buenos Aires, desde Chile, donde actuó el domingo y fue condecorado por su apoyo labor de apoyo a las entidades de derechos humanos. Sus shows porteños anteriores fueron en diciembre de 1980 con The Police y, ya como solista, cantó en diciembre de 1987 en el estadio de River. En octubre de 1998 participó del Festival Amnesty Internacional en River junto a Peter Gabriel, Youssou N´Dour, Bruce Springteen, Tracy Chapman, León Gieco y Charly García, y en 1994 actuó en Vélez con James Taylor como telonero.
Del álbum "Brand New Day", una selección de canciones en las que el cantante explora el tema del amor, Sting comentó que "no me dediqué a escribir solamente sobre el amor, sin embargo casi todas las canciones tratan el tema de vidas deshechas que pueden ser enmendadas con el amor".
UN DESAFIO ESCRITO
"Mi desafío fue escribir una alegre canción de amor sin caer en lo banal o lo empalagoso", afirma Sting en un anticipo de su disco realizado a través de una circular de prensa.
Por ejemplo "Brand New Day", la última canción, comienza con una visión llena de prejuicios, encaminádose luego hacia la tolerancia y volcándose otra vez al amor. Desarrolla la idea de que enamorarse es un acto de optimismo, y creo que si este álbum tiene un espíritu, para mí... es el optimista".
También señala el músico que "intentar escribir sencillas canciones pop en un tiempo acotado, es como hacer un crucigrama o un juego de ajedrez tridimensional. Esa es mi obsesión. Creo que la gente está esperando que yo la sorprenda con una voltereta aquí y allá, y por esto creo que la gente se decepcionaría de mí si no lo hiciera", define.
Sting, contó para este disco con invitados como James Taylor, Stevie Wonder y Brandford Marsales, y es el séptimo disco de su carrera solista.
Entre los temas del álbum se destacan "A thousand years", que tiene un ritmo acelerado que captura la esencia de un amor tan perseverante como para trascender en el tiempo, "After the rain has fallen", la modificada "bossa nova" "Big lie, small world" y el "Fill her up", que tiene una melodía "country".
UN HOMBRE ORQUESTA
Sting, actualmente radicado en las afueras de Newcastle -zona de astilleros ingleses y antiguas ruinas romanas-, fue profesor de música, entrenador de fútbol y obrero. También integró, como "alma mater", The Police, la banda en la que se encumbró como cantante y compositor y asumió la vanguardia de la música de los ´70 y comienzos de los ´80.
Como solista siguió con las innovaciones al crear "The dream of the blue turtle", "Bring on the night", "Nothing like the sun", "The soul cages", "Ten summoner´s tales" y "Mercury falling", hasta la actualidad.
Las puertas del estadio de Vélez se abrirán hoy a las 18, el grupo La Portuaria tocará a las 19, Sheryl Crow a las 20 y el cierre con Sting será a las 21:30.