Uno tiene que trabajar medio año para el Estado

Una medida tradicionalmente utilizada para cuantificar de manera visible para el público en general el impacto que tiene la carga tributaria, es el Día de la liberación de impuestos (DLI), o Tax Freedom Day, como se lo denomina usualmente en el ámbito internacional.

Esto se realiza a los meros fines expositivos, puesto que el análisis no analiza la carga fiscal neta, es decir la manera en la que el Estado aplica a través del gasto los fondos obtenidos mediante la recaudación de impuestos. El indicador DLI consiste en tomar como base de análisis un año calendario y calcular a partir de qué día un ciudadano deja de obtener ingresos que terminará enviando al Estado a través de los distintos tributos.

El análisis desde el punto de vista económico, como opuesto al meramente contable o legal, resulta útil puesto que la carga tributaria sobre el ingreso se dimensiona independientemente de si los tributos resultaron visibles o no, o aún si en algún momento los montos considerados pasaron por las manos del trabajador o no.

Para entenderlo fácilmente, el DLI sería hasta qué día del año debo trabajar para cumplir con todos los impuestos que inciden económicamente sobre mi ingreso. Así, un trabajador asalariado formal en Argentina debería trabajar entre unos 171 y 195 días para el Estado en 2012, con lo cual el Día de la Liberación de Impuestos se ubica en Argentina entre el 19 de junio y el 13 de julio, en función de cuáles sean sus ingresos y de si se actualizan o no los mínimos y deducciones del Impuesto a las Ganancias.

Si se lo compara con el año pasado, el periodo era entre el 17 y el 29 de junio. Es decir que se incrementó algo más la presión sobre las familias de mayores ingresos en los casos considerados.

* Informe del IARAF, que preside Nadin Argañaraz.