Una multitud recibió al papa en Barcelona
León XIV llamó a los jóvenes a perseverar en la fe y abordó asuntos difíciles. En el encuentro en el estadio olímpico de la capital catalana hubo un franco intercambio con fieles durante el cual se refirió a la depresión, la violencia doméstica y las relaciones familiares tóxicas.
Barcelona (AP y EFE) - El papa León XIV, que fue recibido con emoción en Barcelona, alentó a los jóvenes de España a perseverar en su fe durante una vigilia de oración que tuvo lugar en el estadio olímpico de la capital catalana, que incluyó un franco diálogo sobre la depresión, la violencia doméstica y las relaciones familiares tóxicas.
El pontífice, que llegó ayer desde Madrid, recibió una estruendosa bienvenida en el estadio olímpico de Barcelona, la segunda parada de una visita a España que concluirá el viernes en Canarias, y que viene congregando a enormes multitudes pese al marcado carácter secular del país.
La multitud de ayer, estimada en 40.000 personas, estalló en vítores cuando León apareció desde las gradas en su papamóvil y dio una vuelta por el recinto, horas después de visitar la catedral de la ciudad. Entusiasmó a sectores del público cada vez que se detenía para bendecir a bebés o para hacer el gesto con las manos del “6-7”, que ya se ha convertido en su sello.
El acto incluyó varios guiños a la cultura catalana, entre ellos una demostración de los célebres acróbatas de torres humanas de la región, conocidos como castellers. La torre de ocho niveles arrancó un aplauso de reconocimiento del papa después de que el niño más pequeño llegó a la cima, saludó y luego descendió rápidamente.
León también habló en catalán, más de lo previsto inicialmente, durante la vigilia de oración, que incluyó una sesión de preguntas y respuestas con jóvenes adultos. Las preguntas se preparan con antelación, pero la elección de los interrogantes fue particularmente cruda por los temas que abordó León.
Una joven le contó al papa sobre un intento de suicidio y la oscuridad que había vivido con episodios de depresión. Otra habló del intento de su padre de matar a su madre y de una infancia pasada en un centro de detención juvenil. Preguntó cómo podría perdonar alguna vez a su padre.
León agradeció a los jóvenes su honestidad y su disposición a compartir sus historias públicamente. Atribuyó el malestar a lo que describió como una sociedad que exige perfección a su juventud y silencia los “momentos de oscuridad y sufrimiento".
Comparó el “malestar invisible” de la depresión entre los jóvenes con el sufrimiento de Cristo en la cruz.
FAMILIAS ABUSIVAS
También señaló a las familias abusivas, donde la violencia doméstica se normaliza, como origen de muchos de los problemas que enfrentan los jóvenes de hoy.
“Las crónicas policiales que reflejan un clima envenenado en las relaciones familiares de abusos y opresiones, y en particular, de violencia contra las mujeres, que a menudo desembocan lamentablemente también en femicidios”, expresó León.
El pontífice instó a los jóvenes a encontrar consuelo en su fe
. Y arrancó aplausos cuando exigió mejores servicios de salud y atención para los problemas de salud mental y la violencia doméstica.
León ha venido enfatizando un mensaje de esperanza para los jóvenes en España, un país que en otro tiempo fue abrumadoramente católico y que experimentó una crisis religiosa cuando la democracia echó raíces.
El momento culminante de la visita de León a España llega hoy, cuando inaugure la imponente Torre central de Jesucristo en la famosa basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.
