Más de 50 crímenes tras la huelga policial en el estado brasileño de Bahía

La protesta salarial de los policías militares, que comenzó el miércoles e involucra a un número indeterminado de uniformados, disparó el número de asaltos y saqueos, sumiendo en el caos a ese estado del noreste brasileño.

San Salvador Bahía . Una huelga de la policía militar en el estado brasileño de Bahía, declarada ilegal por la justicia, desató una ola de inseguridad y crímenes, y forzó el envío de tropas federales a la zona que se alista para el carnaval.

La protesta salarial de los policías militares, que comenzó el miércoles e involucra a un número indeterminado de uniformados, disparó el número de asaltos y saqueos, sumiendo en el caos a ese estado del noreste brasileño.

Sólo en la capital, Salvador, se han registrado 50 homicidios en los cuatro días de huelga, un 117% más que en el mismo período del año pasado, según cifras divulgadas por la Agencia Brasil (estatal).

En la tarde de ayer, el ejército ya había tomado las irregulares calles del centro histórico de Bahia, como todos llaman a la ciudad de Salvador. Los turistas que la recorrían se sorprendían al verlos entre las pequeñas tiendas de recuerdos y los bares. La información oficial indicaba que entre los muertos no había turistas.

Una mujer que al parecer amamantaba a su bebé murió durante el ataque de desconocidos desde un automóvil en la Plaza Piedad, en el centro de la capital bahiana Salvador, en la noche del viernes, publicó hoy Estado de Sao Paulo. Otro ataque similar ocurrió en las últimas horas de ayer en el Cosme de Farias, periferia de Salvador, dejando al menos un hombre muerto, mientras tropas del Ejército comenzaron a patrullar el Pelourinho, principal punto turístico, y otras áreas estratégicos para restablecer el orden.

Hasta las 6 de este sábado hubo 29 personas muertas, informó hoy la cadena Globo. El gobernador bahiano, Jaques Wagner, que acaba de regresar de una gira por Cuba con la presidenta Rousseff, condenó la medida de fuerza policial y ordenó la detención de los cabecillas de la huelga.

"No esperaba otra actitud de la presidenta Dilma" dijo el gobernador al agradecer el envío de 2.600 tropas de Ejército, Marina y Aeronáutica. Varios argentinos de vacaciones le dijeron a Clarín que se sorprendieron por la cantidad de uniformados. Estos eran parte de la avanzada de 650 soldados enviados por el gobierno federal. En camino iban 1.950 efectivos y otros 4.000 estaban movilizados en los estados vecinos por si se necesitaban refuerzos.

La ola de violencia en Bahia se desató cuando unos 10.000 integrantes de la policía militar –de 32.000 miembros en este estado del noroeste– se declaró en huelga en reclamo de un aumento salarial. El caos tomó la ciudad en la noche cuando se produjeron saqueos en muchas tiendas, entre ellas varias de la cadena estatal Cesta do Povo.

La mayoría de los destrozos ocurrieron en los barrios de la periferia de la capital bahiense. Ahí se vieron negocios de electrodomésticos vaciados y gente asustada. En esas horas, los robos y asesinatos superaron la media de las estadísticas de esta ciudad, que alberga a casi 4 millones de personas.

Según cifras oficiales en cinco horas se registraron 17 asesinatos. El promedio de la ciudad es de 13 muertes violentas en 24 horas. Las muertes ocurrieron, según la gobernación, entre la 1 y las 6 de la mañana de ayer. Ante el descontento y el temor –la mayoría de los negocios decidieron cerrar–, las autoridades policiales aseguraron que los muertos eran todos narcotraficantes.

"Un grupo de policías usando métodos condenables, difundiendo miedo en la población, llegó a causar desórdenes en algunos puntos del estado", afirmó el gobernador de Bahía, Jaques Wagner, en un mensaje televisivo.

La inseguridad de los últimos días produjo la cancelación del 10% de reservas aéreas y de hotel, dijo al portal O Globo Pedro Galvao, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes de Bahía.

La justicia de Bahía declaró ilegal la huelga de los policías militares, que reclaman un alza salarial del 50% y mejores condiciones laborales. Un soldado recibe en promedio unos 1.500 reales (unos 867 dólares) al mes. "No podemos convivir con un movimiento declarado ilegal por la justicia bahiana", sostuvo Wagner, y advirtió que ya fueron emitidas 12 órdenes de prisión contra los huelguistas.