Opinión
Los impuestos adeudados
El gobierno porteño adoptó un sistema de financiación con pagos más directos que los que impuso la provincia de Buenos Aires y que cayeron en el fracaso.
En estas columnas hemos reiterado que la recaudación impositiva que se propuso obtener Rentas de la provincia de Buenos Aires tropezaba siempre, en los varios planes que puso en marcha, con el sistema de cobro mediante tarjetas de débito bancario, descuento que luego se hacía a destiempo o directamente no se concretaba, con lo que el bienintencionado deudor quedaba a mitad de camino. Propusimos un pago directo para que al contribuyente le quede un comprobante, pero nada de ello ocurrió. Todo lo contrario de lo que ha hecho el gobierno porteño con los dos tributos que más se adeudan, Alumbrado, Barrido y Limpieza y patente de automotores, que adoptó el más lógico sistema. Con el mismo trámite de solicitud de financiación, se entregan las cuatro primeras boletas y las siguientes -pueden llegar a ser sesenta- llegan al domicilio de quien quiere estar al día con sus obligaciones, y pagar donde le resulte más cómodo. La provincia no entendió que para atraer al moroso no hay que complicarle aún más la vida, sino facilitarle todo tipo de gestión.