ERNESTO KRITZ CUESTIONA LA CALIDAD DEL EMPLEO GENERADO LOS ULTIMOS AÑOS
"La pobreza no cayó demasiado"
La falta de confianza que generan los datos oficiales le impide a Ernesto Kritz, titular de SEL Consultores, describir de manera correcta la situación de la pobreza en la Argentina. Sin embargo, no le tiembla el pulso a la hora de reconocerle aciertos al Gobierno, como la Asignación Universal por Hijo, ni para resaltar que el crecimiento a tasas chinas generó trabajo, pero no de calidad suficiente como para reducir la brecha social.
-¿Qué lectura hace del mapa de la pobreza en la Argentina?
-Por la falta de buena información es muy difícil poder hacer un juicio sobre cómo está evolucionando la pobreza. Mi impresión es que en los últimos años, no obstante el crecimiento, la pobreza ha disminuido algunos puntos pero creo que no fue demasiado. Hubo una mejora muy sustancial hasta el 2007 y desde ahí esa mejora fue muy marginal.
-¿Qué ocurre con la situación de indigencia?
-En lo que hace a la pobreza extrema, la indigencia, ahí creo que la Asignación Universal por Hijo tiene que haber tenido un efecto positivo de una baja de algunos puntos. Sin embargo, no alcanzó a sacar a esas mismas familias de la pobreza. Salen de la indigencia, pero no de la pobreza. Creo que los datos del INDEC no están reflejando lo que está ocurriendo. Pero tampoco dejo de pensar que en materia de indigencia ha habido progresos desde la aplicación de la Asignación Universal por Hijo, y en la pobreza el avance ha sido muy lento.
-Los sociólogos hablan de un núcleo duro de la pobreza. ¿Es resistente a cualquier modelo económico o Gobierno?
-No sé si es inamovible, pero sí hay un núcleo duro. Lo que hoy tenemos de pobreza depende de eso. Porque en los niveles más bajos de la escala distributiva se trata de hogares que tienen dos características principales: por un lado ocupaciones extremadamente precarias, con un desempleo elevado de dos dígitos, y además entre los que tienen empleo, éste es de muy mala calidad. Por el otro lado una muy baja calidad de educación que hace muy difícil el hecho de que aún habiendo muy buenas posibilidades de empleo puedan aprovecharlo.
-¿Ni aún teniendo trabajo logran salir de la situación de pobreza?
-Definitivamente. Durante la crisis de 2001 y 2002, cuando había una pobreza muy elevada, estaba básicamente influida por el desempleo. Hoy la mayoría de los pobres tienen empleo, pero empleo de muy mala calidad.
-¿Cómo afecta la inflación a la franja más carenciada de la sociedad?
-En el caso de los de menores ingresos el impacto es alto. Entre los trabajadores formales hasta ahora los ingresos le han venido ganando a la inflación. En los sectores más pobres eso probablemente no esté ocurriendo.
-¿El alto crecimiento no derramó sobre las capas sociales más bajas?
-No me parece, precisamente por la existencia de este núcleo duro en la sociedad, que sea tan sencillo resolver los problemas de muy mala inserción laboral y una muy fuerte carencia de calificación.