Mirador político

La historia completa

La presidenta abrió una caja de Pandora cuando dio su versión sobre la compra de Papel Prensa por Clarín y La Nación. Su "relato" desempolvó otros "relatos" sobre los años 70 que la mayoría ignora o recibió groseramente distorsionados por causas políticas después de la caída de los militares en 1983.

La historia completa de aquellos años incluye a un grupo de jóvenes "idealistas" que pretendió abolir a sangre y fuego el capitalismo, objetivo que se proponía alcanzar desfilando por las calles unas veces y otras, las más, secuestrando, extorsionando y matando. Una de sus actividades revolucionarias predilectas consistía en secuestrar empresarios burgueses -por ejemplo, los hermanos Born- por los que cobraba rescates millonarios en dólares, la moneda del imperio e instrumento de la más cruda "dependencia".

Según este otro "relato", acto seguido entregaba esos fondos -que eran la herramienta con la cual "liberarían" a las masas oprimidas- a banqueros que los "blanqueaban" en el circuito financiero internacional. Un circuito que estaba a punto de derrumbarse por obra de la revolución socialista que ellos mismos encabezaban, pero en el que paradójicamente confiaban, por lo menos en el mediano plazo.

Una vez cumplidos estos pasos, los jóvenes idealistas pasaban a cobrar los jugosos intereses que el banquero les pagaba, producto, sin duda, de la explotación de los mismos proletarios que ellos se empeñaban en liberar. A esta forma de pistolerismo se llamaba entonces "lucha armada".

Completa esta historia de un surrealismo típicamente argentino el hecho de que los idealistas tienen hoy un parque de la memoria para que las generaciones futuras les rindan homenaje. Los que no están muertos, en tanto, se dedican a los negocios, la función pública o el periodismo. Algunos de ellos combinan estos oficios, mientras moralizan sobre las virtudes de la democracia y el estado de derecho. Esta es la parte de lo ocurrido en los años 70 que la presidenta omitió en su "relato".

¿Cómo propone el gobierno reparar lo sucedido con Papel Prensa y terminar con la "dictadura mediática" que al parecer engendró? Con un proyecto remitido al Congreso que declara de interés público la fabricación de papel para diario. Quiere que los legisladores otorguen al Ejecutivo la facultad de disponer de ese insumo del que todavía en muchos casos depende la libertad de expresión.

Pero el noble fin de asegurar la libertad de expresión se alcanzaría más fácilmente con otro tipo de iniciativa: una que permita controlar el monumental gasto en publicidad que los Kirchner reparten "a piacere" entre los medios amigos y niegan o mezquinan a sus enemigos: más de 800 millones de pesos por año.

Hay cerca de medio centenar de medios paraoficialistas que reciben el grueso de ese presupuesto para hablar bien de los Kirchner, criticar a sus adversarios o defender, por ejemplo, el Indec. Una suerte de ALEA (corporación de medios oficial que fundó Perón en su primera presidencia) que no sólo resulta un triste anacronismo bananesco en la era del Twitter, sino una penosa manera de despilfarrar el dinero público, porque a la prensa oficialista no le cree nadie.