Alumnos en Hornillos, Jujuy, viven la experiencia de contar y estudiar con netbooks provistas por el programa conectar-igualdad

La escuela rural que se conectó al mundo

Muchos chicos viajan hasta 200 kilómetros para llegar a la escuela donde se quedan a dormir en períodos de una semana. Las netbooks los ayudan a preparar proyectos de salida laboral. En varios casos deben cargar las baterías en el colegio ya que en sus casas no poseen luz eléctrica.

Para llegar a la escuela de Los Hornillos, ubicada a unos 80 kilómetros de San Salvador de Jujuy, hay que viajar por un camino sinuoso, rodeado de coloridas montañas.

En la travesía se pasa por el pueblito de Yala, refugio del escritor Héctor Tizón, y algunos poblados, donde se destacan sencillas capillas. En las entradas de los pueblitos varios chicos y grandes hacen "dedo" para poder viajar. También se ven cementerios pequeños y la figura, al costado del camino, del Gauchito Gil.

El viento sopla fuerte en esta zona del país, ubicada cerca del paraíso llamado Purmamarca. La combi se bambolea por las intensas ráfagas y debe aminorar varias veces la marcha. La naturaleza se muestra imponente, cuando un gran ave que parece ser un cóndor asoma bien arriba en la montaña. En la zona el silencio se hace notar.

Al llegar a la escuela número cuatro, -un bachillerato con orientación agropecuaria- sale al encuentro Rafael Santillán, su director. El docente cuenta que la escuela tiene la modalidad de alternancia: en total 120 alumnos concurren, divididos en dos grupos. Cada grupo una semana duerme en la escuela y en la otra regresa a su casa.

DESDE LEJOS

Los chicos recibieron hace un tiempo las netbooks que provee el programa "Conectar-Igualdad" del ministerio de educación de nación y ANSES. Para muchos es la primera vez que pueden contar con una computadora.

Santillán dice que muchos de los chicos -aproximadamente un 30 por ciento- vienen de pueblos lejanos, distantes a unos 200 kilómetros. "Muchas son familias de escasos recursos, entonces les viene bien que los chicos vengan acá por una semana donde comen, y después vuelven a sus casas. En varios casos ayudan a sus familias en el trabajo".

El director indica que la experiencia de conectar-igualdad es muy enriquecedora, aunque las carencias sociales hacen que a veces la ventaja de contar con una netbook no pueda ser aprovechada en toda su dimensión.

"Hay alumnos que viven en casas que no cuentan con energía eléctrica, entonces los viernes antes de irse cargan la batería al máximo en la escuela y se llevan la compu al menos para usarlas algunas horas en su hogar".

Daniel Maidana, administrador de redes de la escuela indica que los alumnos le están dando a los computadoras un importante valor.

"Los chicos más grandes ya preparan sus prácticas usándolas. Van a sus lugares de trabajo en granjas, viveros y filman lo que pasa. Esto les sirve para su especialización, los ayuda a buscar su salida laboral. Arman sus mapas conceptuales".

El docente menciona que la llegada de las netbooks hizo que muchos chicos se interesen por ingresar a la escuela en Los Hornillos. "Acá se dan más rápido que en otros lados entonces buscan venir a este colegio, aunque vivan lejos".

Gran parte de las familias que envían a sus hijos a la escuela viven de la actividad agropecuaria en la zona. La situación económica no es fácil para muchas de ellas, entonces a la hora de pagar el comedor lo hacen con lo que pueden.

"La otra vez una mujer me pagó el comedor de su hijo con un cordero que nos vino bien. Lo faenamos y lo comimos", señala Santillán. El director, todos los lunes va temprano al mercado de su Ledesma natal buscando los mejores precios para que haya comida para todos, ya que el subsidio que da el estado jujeño para el comedor es bajo.

AUSENTISMO

Santillán comenta que el cuerpo docente realiza unas seis visitas anuales a las casas de los chicos que concurren al colegio para charlar con ellos, conocerlos, llevarles los boletines, y en muchos casos ver por qué los alumnos dejaron de ir a clase.

"Lamentablemente en primero y segundo año se siente el ausentismo. Pasa que llegan a la escuela con muchas deficiencias en algunas materias. Entonces se asustan y no quieren venir más. Tratamos de trabajar en nivelación para que se queden pero no es fácil".

De todas formas, en general en las escuelas de Jujuy la asignación universal por hijo ha hecho que la matrícula crezca. Y las netbooks también representan una gran atracción.

"Hay cambios positivos tanto a nivel de lo sociocultural como en lo pedagógico", sostiene Eduardo Vega, docente de la escuela. "En lo social los ayuda en la comunicación, el ocio, y en lo pedagógico se manifiesta en que es positivo para el refuerzo del aprendizaje. Dejan de estudiar solo de fotocopias, abordan la tarea de otra forma en el aula y en sus casas".

Marcos, que camina por uno de los pasillos de la escuela, asiste al primer año de la escuela de Los Hornillos. Cuenta que vive con su familia en San Salvador y que trabajan del arrendamiento de un campo en Laguna de Yala, donde tienen caballos, ovejas y sembrados. "Yo no tenía computadora en mi casa así que me vino muy bien la netbook", señala.

LOS PROYECTOS

En el aula de cuarto año los chicos están con sus netbooks mientras se desarrolla la clase de matemáticas. Por las ventanas se ven las montañas y un campo de deportes en mal estado en donde juegan chiquitos de primaria de la escuela contigua.

Muchos de ellos, dice Santillán, comen bien solo en la escuela. Por eso suelen venir de lugares lejanos, ya que en otros establecimientos no hay comedor.

Ezequiel Salas cuenta que vive en Talcahuano, a ocho kilómetros del colegio. Cuando deja el secundario al cumplirse la semana regresa a su casa donde realiza algunas changas de albañil. También está haciendo el curso para ser bombero voluntario. "Es bueno tener una netbook, me ayuda a pensar de otra manera", dice.

Soledad, Judith y Janeth son compañeras en el cuarto año. Cuentan que ya están pensando en su proyecto productivo para cuando terminen la escuela, que estará relacionado con las artesanías y tejidos.

Judith comenta que con las netbooks recolectan información para su proyecto, organizan datos, filman. "Cuando vuelvo a casa ayudo a mi mamá que trabaja en un hospedaje y en las tareas de hogar".

Janeth dice que son ocho hermanos y que su mamá trabaja en tareas de limpieza. "En casa cuido a los hermanitos más chicos y cuando vuelvo al cole bajamos información para el proyecto".

Sentados en un escalón de la escuela algunos chicos aprovechan la compu para escuchar música mientras están en recreo. Se escucha la campana y los alumnos entran a las aulas. El director saluda, mientras la combi arranca y emprende el regreso a San Salvador. El sol ya está a pleno iluminando el maravilloso paisaje.