Invertir en pesos, el desafío
En un escenario de alta inflación, los bonos que ajustan por el dólar representan la alternativa más tentadora. También los cupones atados al PBI. Acciones bajo la lupa. Lo peor: el plazo fijo.
Las restricciones para la compra de dólares en el mercado cambiario oficial y la disparada de la cotización de la divisa en el segmento paralelo pusieron al ahorrista frente a un dilema que por simple no deja de ser profundo:
¿En qué se pueden invertir los pesos para no perder frente a la inflación? Leonardo Bazzi, responsable de research de Puente Hermanos, describe las alternativas a tener en cuenta.
-¿En qué se recomienda invertir en pesos?
-En general existen inversiones interesantes que se pueden comprar en pesos. En algunos casos, para aquellos inversores que quieran portafolios en activos dolarizados y de corto plazo, existen dos instrumentos muy interesantes. Son bonos provinciales que se compran con pesos, y de hecho pagan en pesos, pero las amortizaciones y los intereses están ajustados por el dólar. Se los conoce como bonos ajustables por tipo de cambio. Son instrumentos de corto plazo, es decir que tienen una duración menor a un año.
-¿Cuáles son los más recomendables?
-El bono dollar linked -que ajusta por tipo de cambio- de la provincia de Buenos Aires que vence en el 2013, tiene un rendimiento de 9,25% anual en dólares y paga dos veces por año. Con lo cual realmente es un título donde la ventaja radica en que se puede pagar con pesos y da un rendimiento en dólares. Este bono se colocó recientemente y tuvo una buena demanda. El otro título es el de la Ciudad de Buenos Aires, con vencimiento en 2012. Tiene un rendimiento del 6,6% anual, se compra con pesos y paga pesos ajustados por el tipo de cambio.
-¿Permanece el atractivo por el cupón atado al PBI pese a las proyecciones de un menor crecimiento de la economía?
-El cupón paga cuando se supera el 3,26% de crecimiento. A esta altura del año es muy difícil proyectar el crecimiento posible que puede haber, porque paga al año siguiente. Es decir que en 2013 se cobrará de acuerdo al crecimiento del 2012. Se estima que a fines del 2012, por el crecimiento del 2011 -fue del orden del 8%-, pague u$s 3.500 millones. Con vistas al año próximo hay dos escenarios: si la economía crece menos del 3,26%, el cupón PBI pagaría cero. Pero si creciera como mínimo 3,27%, ya el pago es importante. Por unidad sería 6,5 dólares para el bono dolarizado, y 10,9 pesos para el cupón en pesos. Es un rendimiento muy importante. Ambos, más allá de la denominación, se compran en pesos.
-Hasta el momento los cupones no han representado una inversión de riesgo.
-Hasta el momento, si lo entendemos como las perspectivas de crecimiento de la Argentina de acá hasta el año 2035, que es cuando el cupón vence, son alentadoras. La volatilidad que generalmente tiene este instrumento está dada dentro del año. En ese lapso muchas veces malas noticias económicas coyunturales, que después tal vez se revierten, pueden provocar bajas significativas. Para aquellos que decidan mantener el cupón hasta el vencimiento, en los años que Argentina registra un buen crecimiento, los pagos son interesantes.
LAS ACCIONES
-¿Qué es lo más tentador en materia de acciones?
-Si bien vemos mejor posicionados a los bonos, en un contexto de preferencia de muchos inversores por el corto plazo y los activos dolarizados, si tenemos que hablar de acciones, el sector bancario es el mejor posicionado en cuanto a ganancias y resultados contables. El crecimiento de los depósitos privados que tuvieron los bancos los ha beneficiado notablemente. Hay empresas siderúrgicas que podrían dar buenos rendimientos en la medida en que se reactive la economía global. De todas maneras, las acciones han tenido una tendencia bajista en el último mes, así que éste no sería el momento de invertir en estos papeles para aquellos que los quieran mantener en el corto plazo. Quienes miran a largo plazo, en cambio, encuentran precios atractivos.
-¿El Merval mantendrá su tendencia a la baja el resto del año?
-Por ahora la tendencia es bajista, pero no es muy distinto a lo que ocurre en algunas Bolsas de Europa y en Brasil. Son mercados afectados por la crisis financiera internacional.
-¿El oro sigue siendo una alternativa?
-El oro es una alternativa atractiva en general para aquellos inversores que lo mantienen en el largo plazo. Las expectativas de inflación global y la depreciación de muchas monedas de países importantes posicionan a este metal que tiene la doble función de commoditie y de divisa. Es un activo importante. Sin embargo, en cortos períodos de tiempo el oro protagoniza fluctuaciones importantes.
-¿Los bancos ofrecen algo interesante?
-Ahí es donde vemos menos atractivos. En promedio las tasas de interés de los plazos fijos en pesos están rindiendo un 12% anual. Y esto favorece a los bonos que se ajustan por dólar o a los bonos corporativos de las empresas argentinas. No diría que quien opta por el plazo fijo sea conservador, sino tal vez obedece a una falta de conocimiento de la existencia de otras alternativas.
-¿Qué ocurre con los fideicomisos?
-Hay algunos que tienen rendimientos de entre el 15 y el 25% anual en pesos. Muchos inversores los eligen para diversificar en lo que es renta fija.