MURIO EL POPULAR ACTOR, DRAMATURGO Y CONDUCTOR RADIAL. TENIA CUARENTA Y SEIS AÑOS
Fernando Peña, adiós al transgresor
Nacido en Montevideo, sucumbió a un cáncer en el instituto Alexander Flemming de Belgrano. Dueño de un histrionismo controversial, entre sus personajes claves figura Milagros López al que trasladó de la radio al teatro.
A través de su colega en FM Metro, Matías Martín, se conoció la noticia del fallecimiento del actor y animador radial Fernando Peña.
El artista, que había sobrellevado un cuadro de sida, fue internado de urgencia en el Instituto Médico Alexander Fleming, de Belgrano, ayer por complicaciones de un cáncer hígado por el que recibía tratamiento de quimioterapia.
Nacido en Montevideo, Peña que tenía cuarenta y seis años, fue un trotamundos que a partir de esa experiencia vital construyó una galería de irreverentes personajes que pasaron por la radio y el teatro.
El actor y showman que había sido internado en distintas oportunidades, una de las últimas veces por un cuadro de neumonía, contraponía a su histrionismo afilado el confesado sesgo casero que le hacía prefertr su casa y sus mascotas a las luces de las candilejas.
Antes de llegar al mundo del espectáculo, Peña había trabajado como comisario de a bordo en American Airlines. Más tarde sería autor de la mayoría de sus espectáculos teatrales usando las casi infinitas anécdotas cosechadas a lo largo de sus viajes
LOS PERSONAJES
Entre sus distintos espectáculos se recuerda "La burlona tragedia del corpiño" y "Mugre reeditada" que presentó con marcado éxito de público, en el teatro Liceo. A esto sumó su clásicos ciclos radiales, en los que cautivaba a la audiencia con su histriónica capacidad para imitar a distintos personajes, que hasta era capaz de hacer entablar un diálogo entre ellos.
Hombre de una voz prodigiosa y de carisma poco frecuentes, Fernando Peña supo dar vida e imitar a insólitos personajes femeninos.
Es el caso de la ya legendaria Milagros López, a la que consideraba su musa inspiradora. "Ella existe realmente. Fue una ex compañera mía, una azafata que trabajaba en otra línea aérea. Yo siempre la imitaba, pero resultó que de aquellas imitaciones nació un personaje que me ha dado grandes satisfacciones -acostumbraba a decir-. Es más debo confesar que ella terminó manejando gran parte de mi vida y con Milagros aprendí lo que es la bondad", señaló a La Prensa en una entrevista.
NACER EN MONTEVIDO
Fernando Gabriel Peña nació el 31 de enero de 1963, en Montevideo, Uruguay y desde muy chico vivió en la Argentina y más precisamente en San Isidro.
Fue de esos artistas a los que el público parecía exigirle cada vez más. Su humor irónico, corrosivo, surgido a través de una gran capacidad de observación de la realidad, le permitía hacer su propia catarsis frente al público.
Al artista que le gustaba imitar a distintos géneros de mujeres, bajo cuya piel decía sentirse muy cómodo, porque le permitían la reflexión, Teenía una lucidez implacable para poder extractar los pequeños detalles que definen a una persona y más tarde convertía en carne de escena.
Fernando Peña fue descubierto por Lalo Mir, cuando éste viajaba en la misma línea en la que trabajaba el actor. Fue Mir el que lo llevó a la radio y "Graffiti" fue el primer programa que Peña condujo en radio por Energy 101.
REALIDAD TOTAL
Precisamente uno de los espectáculos más impactantes en los que se burló de su propia existencia fue "El ñiño muerto" que hizo en el Complejo La Plaza. En ese mismo espacio había estrenado previamente "Esquizopeña Lado a y b". Otros de los títulos de sus trabajos arriba del escenario fueron "Intimidad rioplatense", "Duele" y "My name es Albert", todos duros y polémicos.
"Cuando duermo casi siempre sueño y de ahí extraigo las idas para mis espectáculos. Por eso a veces me levanto a la dos o tres de la madrugada y anoto. Depués voy tejiendo los shows como si fueran un suéter", declaró Peña en una de las últimas entrevistas a este diario.
"Mi vocación impone que mi entrega en el escenario sea siempre la misma", opinaba Fernando Peña, el histriónico que tuvo valiosos recursos estéticos para entregar a través del arte teatral.
Hombre sin pelos en la lengua, irritó a muchos cuando confesó su homosexualidad como un gesto auténtico más de su personalidad transgresora. Sus restos son velados en la Legislatura porteña.
A. D. V.
