"Esto aleja la posibilidad de recesión"
El plan de créditos hipotecarios para la construcción estimulará la actividad económica. Ricardo Delgado, titular de la consultora Analytica, afirma que esta medida anticíclica consolidará un crecimiento del 3% del PBI este año. Hay una desaceleración de los subsidios. Elogia el intento de pesificar el sector.
Por sorpresa, como ya es costumbre, en un acto con funcionarios que la escoltan y militantes que la cortejan, Cristina Fernández volvió a realizar un anuncio de los que sacuden la economía: el lanzamiento de un programa de créditos hipotecarios para la construcción de viviendas.
Serán 400.000 que se levantarán en cuatro años. Para esto el Gobierno inyectará $ 20.000 millones a través del Banco Hipotecario, con plazos de entre 20 y 30 años, y tasas que oscilan del 2 al 14%. ¿Será un masaje cardíaco a tiempo para un sector clave de la economía con números en baja?
"Hubo un freno muy grande en la construcción, que pegó directamente sobre la tasa de inversión. La construcción representa alrededor del 50% de la tasa de inversión en la Argentina. Hubo una desaceleración muy marcada en todos los insumos, el cemento, el hierro redondo, los permisos para construir. Todos los insumos vinculados a este sector tuvieron una desaceleración muy marcada", describe Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica.
-¿Cómo impactará el anuncio presidencial en el sector?
-Creo que es un anuncio muy positivo esto de tomar una medida anticíclica, dados los problemas que están afectando al sector productivo y también a la construcción. Hacia allí está yendo este programa del Bicentenario para la construcción, que va a inyectar mucho dinero. Se está pensando en un punto del PBI por año. Son 20.000 millones de pesos que se destinarán a los créditos hipotecarios para construir viviendas.
-¿Moverá el amperímetro de la economía?
-Este año tendremos aplicado seguramente un cuarto de ese punto de inversión, es decir 25%, porque desde que se toma la decisión y se comienza a gastar va a llevar un tiempo. Me parece una muy buena señal de cara al 2013 para ponerle un piso a la desaceleración. Esto aleja todavía más, aunque yo no era de los que lo creía, la posibilidad de una recesión en la Argentina.
-¿Descarta entonces el escenario de estancamiento con inflación?
-Veo para el segundo semestre un escenario de desaceleración en comparación con la tasa de crecimiento del año pasado. Pero el anuncio presidencial en materia de créditos para la construcción me hace reafirmar nuestra proyección de crecimiento del 3% para este año. Esto lo ajustamos hace algunas semanas y las medidas del Ejecutivo no hacen más que consolidar mi idea. Me parece que el Ejecutivo va a utilizar esa herramienta que tiene a mano, como viene haciendo Brasil.
EXPANSION
-¿Toma medidas acertadas el Gobierno estimulando el consumo, siendo expansivos en tiempos críticos?
-Me parece que va en la línea de lo hecho en 2008 y 2009, si bien la crisis internacional ahora no es de tanta magnitud. Me parece igualmente que se está lanzando en un mercado que tiene al dólar como un insumo clave. Ir a la pesificación con una inyección fiscal de esta envergadura me parece que también va en la dirección de pesificar al sector.
-¿Esto puede afectar por el lado de la inflación, con mayor emisión?
-No, porque creo que la inflación en la Argentina va a estar en estos niveles. Uno no puede esperar índices mucho más bajos, pero tampoco mucho más altos. Esta es la tasa de inflación que uno puede prever para todo el año. De alguna manera no agrega tensión. Sobre todo si se hace con un esquema de acuerdo de precios, como planteó la presidenta, pienso que puede contenerse la inflación.
-¿La desaceleración aplacará la suba de precios?
-No creo en las metas de inflación, pero sí podemos tener objetivos de una inflación 7 puntos más baja en los próximos doce meses, que se puede lograr tranquilamente. Argentina puede tener una inflación del 15% el año que viene. Y le puede dar reputación al Gobierno, sin necesidad de enfriar la economía ni de ajustes fiscales.
PAGOS ATRASADOS
-¿Deberá el Gobierno retomar el recorte de subsidios para achicar el gasto público?
-Se frenó el recorte, pero cuando uno ve las cuentas de subsidios, están creciendo bastante menos de lo que lo hacían el año pasado. Los subsidios en el primer trimestre, que es lo que tenemos desagregado, crecieron un 13% con respecto al año pasado. Hay una suerte de desaceleración. El aumento de gasto público que se dio en estos meses tuvo mucho que ver con pago de deuda flotante que el Gobierno dejó sin pagar en diciembre, para no mostrar números fiscales más complicados, y exhibir superávit en 2011. Así dejó de pagarle a contratistas y proveedores, a quienes les paga ahora, y eso abulta los números fiscales de este año.
-Se usa el gasto como un instrumento para capear la crisis.
-No vamos a ir a una caída en el crecimiento del gasto muy importante, pero podemos hablar de niveles del 28 o 30%. Si el mundo se complica, el gasto se elevará por encima del 30%. Y si estas medidas gubernamentales tienen efecto, estará por debajo del 30%. El gasto público funciona de esa manera en todo el mundo, más hoy que representa en la Argentina un 20% del gasto agregado total.
