El gobierno admite distorsiones en la comercialización del trigo

El subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, ratificó que se mantiene "una política apuntada a preservar el consumo local" de granos y señaló que "nos estamos trasladando de un sistema a otro, todavía persisten algunas distorsiones que se arreglarán con el correr de los meses".

 El subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, aseguró hoy que el sistema de comercialización de trigo exhibe aún "algunas distorsiones" pese a la "mejora sustancial" que plantea el nuevo sistema propuesto por el gobierno.

"Todo aquel que tenga una matrícula de exportación y presente lo que tiene comprado, se le otorga el ROE (Registro de Operaciones de Exportación)" para vender trigo al exterior, expresó Solís en declaraciones a ediciónrural.com.

El funcionario ratificó que la administración kirchnerista mantiene "una política apuntada a preservar el consumo local" de granos y señaló que "nos estamos trasladando de un sistema a otro, todavía persisten algunas distorsiones que se arreglarán con el correr de los meses".

Solís defendió así la iniciativa oficial de haber autorizado días atrás la exportación de 2 millones de toneladas de trigo a través de los nuevos mecanismos propuestos por Agricultura y la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, a cerealeras y cooperativas exportadoras.

El nuevo esquema de comercialización de este cereal busca preservar el abastecimiento de 7 millones de toneladas de trigo para el consumo interno, y sobre una previsión de cosecha de 14 millones (más un remanente de otros 2 millones de la campaña anterior), preveer la exportación de un total de 6 millones durante el 2012.

Si bien, Agricultura apostaba por abrir de manera inmediata la exportación de entre 3 y 4 millones de toneladas de trigo, las autorizaciones para las ventas al exterior para febrero apenas alcanzó a un cupo parcial de 2 millones de toneladas.

Para la anterior apertura de las ventas externas de trigo, hay que remontarse a junio de 2011, cuando se autorizó la liberación anticipada de 3 millones de toneladas, a través de ROEs, y otros 2,7 millones en noviembre pasado.
Solís reconoció que con el nuevo sistema de comercialización se está en "un momento de transición: saliendo de un sistema y entrando en uno nuevo" y recordó que "había volúmenes abiertos de la cosecha anterior y volúmenes de la que terminó ahora en enero".

"Las aperturas que hubo durante el año pasado y estas nuevas que se están haciendo, han generado un movimiento en el mercado de cereales", explicó.

El funcionario manifestó que "tanto desde la Mesa de la Cadena Triguera como de las principales Bolsas de Cereales, han sentido que el nuevo sistema les ha dado una mejora sustancial: hay una mejora real".