Steiner augura el declive de la literatura en un futuro regido por la matemática

"A veces, la tragedia es la maestra de la cultura"

El pensamiento político de Marx, el psicoanálisis freudiano, son, junto a la astrología y los cultos orientales, son para George Steiner "intentos fallidos de dar una respuesta universal a la crisis que afecta al hombre moderno". Un libro en España y otro en la Argentina.

El escritor, docente y crítico George Steiner (París, 1929), a punto de publicar en Francia su esperada "Gramática de la creación" (Gallimard) y en España la traducción de "Nostalgia del absoluto" (Siruela) dio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid una conferencia sobre la crisis del lenguaje. Por antes mantuvo un encuentro con la prensa en el que dejó constancia de su pensamiento desbordante, lúcido y provocador. Optimista sobre el futuro de la humanidad y pesimista sobre el de la literatura, Steiner sostiene que las matemáticas y las ciencias son el nuevo humanismo. De su biografía de judío errante, confesó que "a veces, la tragedia es la maestra de la cultura", que no atraviesa precisamente por su mejor momento. EL MAS BRILLANTE DE TODOS Provocador, insolente, crítico literario de fama mundial -quizá el mejor, por delante de Harold Bloom-, políglota, humanista, agudo, lúcido, avezado por su independencia, George Steiner sobrevuela España con la etiqueta del "intelectual más brillante de nuestra época". Sus afirmaciones no admiten medias tintas, ni modas, ni cortapisas y siempre provocan una reflexión: "La humanidad es cada vez peor, más bárbara y cruel; pero la ciencia, creada por los hombres, progresa sin límites -dijo en Madrid-; el hombre va hacia abajo y la ciencia hacia arriba. Esa es la gran paradoja de nuestros días". La solución, la lanzó al aire: "Quizá habría que buscar la fórmula de encontrar una moralidad práctica. Aún no existe; lo más cercano, según Steiner, es la moralidad atea, trascendental y puede que hasta contra Dios". Eso es lo que defiende. Es su única fe. Aparte de Heidegger. Y la convicción de que "las matemáticas son el nuevo humanismo" en detrimento de la propia palabra, en crisis. "Por primera vez en tre mil años de dominio del habla, ésta ha llegado a una crisis", advierte. Y es que las matemáticas, según dice, son "el lenguaje de la naturaleza", "del futuro", y no pueden expresarse en palabras: "Los que no sepamos matemáticas -confiesa- no podremos participar en el debate sobre el futuro de la humanidad". Porque en las matemáticas, según explica, se resumen actualmente las nuevas tecnologías, la arquitectura, la música, la biología, la bioquímica, la física cuántica... EL GUGGENHEIM DE BILBAO "¿Quién construyó el Guggenheim de Bilbao, el hombre o el ordenador?", preguntó. No dudó en la respuesta: "El análisis matemático, es decir, el ordenador, él fue quién le dijo a Gehry la ondulación de la que era capaz el titanio en esas dimensiones o la luz que iba a poder tener cada sala". Eso le sirvió para anunciar que "la educación en la que las matemáticas no juegue un papel decisivo es un disparate arrogante". Ella es, añade, la clave para entender la clonación, la nueva arquitectura o la fórmula para componer nuevas músicas. "El futuro de la arquitectura y de la música no tiene límites, todo lo contrario que la literatura". La crisis de la palabra provocará, según Steiner, crisis de la cultura. "Hay niños que dominan el lenguaje informático pero que son analfabetos". Ese, dice, es el síntoma. Aunque hay signos para la esperanza: "El triunfo de Harry Potter significa que hay millones de niños en todo el mundo que han apagado la televisión y han recuperado el silencio para la lectura", añade. Mirando hacia su propia vida, Steiner confesó ayer que "a veces la tragedia es la maestra de la cultura", recordando cómo la amenaza de Hitler hacia su familia -judíos vieneses- les obligó a emigrar constantemente, primero a París, luego a los Estados Unidos. "Incluso -añadió- las dictaduras ayudan a veces a difundir la cultura más que las democracias, porque es más fácil acceder a los libros que a otros entretenimientos, como a tiendas o comercios". Pero eso está lejos de la solución ideal. ¿Cuál es el estado de la literatura hoy en día? "Soy optimista sobre la sociedad en cualquier caso, porque no se vislumbra una nueva crisis económica, sólo falta que se vuelvan a escribir buenos libros", r