Pujante como toda ciudad que ha logrado superar el obstáculo de la estacionalidad, Villa Gesell acaba de inagurar su primer hotel 5 estrellas que permitirá ofrecer más plazas a sus tradicionales veraneantes.
Otra novedad para este verano es la obtención del Balneario Noctiluca de la norma Iram, certificación de calidad en sus prestaciones. Allí se hace gran hincapié en la accesibilidad de sus rampas y espacios para todas las personas con distintas capacidades y edades.
Pese a contar con una población de 40 mil habitantes, la ciudad se jacta de no contar con semáforos debido a que no se registran accidentes viales. Sus limpias calles y su principal avenida muestran la filosofía que predomina en la ciudad: cuidar a la familia.
Luego de la gran crecida de hace pocos años atrás, que destrozó gran parte de los paradores edificados sobre la arena, se decidió no construir nuevamente para aprovechar las nuevas extensiones de playa.
Con su nueva fisonomía la ciudad permite disfrutar de largas caminatas por los kilómetros de costa. Es allí, en medio de las altas dunas, que se realizan las excursiones en cuatriciclos, por una o dos horas, experimentando la adrenalina que surge cuando se debe bajar una pendiente muy empinada. Con cascos en la cabeza, los veraneantes sentirán el viento sobre sus caras y la velocidad que permite alcanzar las playas desérticas.
También se puede optar por las cabalgatas durante la luna llena. Su penetrante luz blanca ilumina el camino por la playa mientras se sigue a un guia que va indicando el rumbo a seguir.
NUDISTA
Si su búsqueda de tranquilas playas lo desvela para elegir su próximo destino vacacional, tranquilo vaya sin prisa. Ese lema es el basamento de Mar de las Pampas que con Las Gaviotas y Mar Azul conforman tres localidades en el Partido de Villa Gesell que invitan a descubrir sus lejanas playas, perfectas para descansar sin ser molestado.
Más conocida por ser un destino "Slow" o "vivir sin prisa", Mar de las Pampas constituye un oasis en medio de una superficie boscosa y calles de arena. Es la síntesis de una propuesta para sentirse bien, más a gusto. Sus construcciones y calidad urbana respetan normas edilicias según las cuales la localidad está dividida en una región comercial, hotelera y de viviendas. Perfecta distribución para no ser interrumpido con ruidos molestos durante una siesta o simplemente en una charla familiar. Este ambiente amigable y de fomento por la convivencia con la naturaleza, son parte de un plan de vida, más que de un proyecto de vacaciones.
La oferta gastronómica es muy variada y amplia. Desde la comida polaca hasta la tradicional pizza siempre hay un nuevo destino para conocer. Los locales se mimetizan con el verde ambiente que es rigurosamente cuidado por sus autoridades vecinales y los carteles advirtiendo a los automovilistas que están en una zona urbana subrayan el lema, estamos caminando.
Las Gaviotas y Mar Azul son dos localidades de reciente aparición que se encuentran en dirección a Mar del Plata. Para quienes la libertad no es sólo una expresión de deseos, Las Gaviotas es una alternativa vibrante que invita a descubrirla con su particular encanto. Por su parte Mar Azul permite realizar caminatas por bosques inexplorados y playas inmensas. Una conjugación perfecta para un descanso inolvidable.
Entre las excursiones que se destacan para realizar en esta región costera, la visita en jeep al Faro de Querandí se destaca ente las preferidas. Ubicado en la Reserva Municipal, a 15 kilómetros de Villa Gesell, el único acceso es por la playa a partir de Mar azul.
Al poco tiempo de dejar atrás el último signo del vestigio humano que una pared cubierta de vegetación y en el medio de la playa llama la atención de los excursionista. El alejado balneario es la nueva propuesta nudista-naturista de Villa Gesell y que propone disfrutar en total libertad los atractivos naturales de la playa.
Al final del trayecto se llega al Faro Querandí que se encuentra en el medio de la reserva natural, cuyo objetivo principal es preservar el ecosistema dunícola característico de la costa bonaerense.
Su extensión es de 21 kilómetros de frente costero y abarca una superficie de 5.757 hectáreas. Allí conviven 180 aves, algunas migratorias que viene desde el hemisferio norte.Teniendo en cuenta la belleza del lugar como reservorio de agua dulce será un destino perfecto para descubrir durante una tarde de verano.