La Prensa

El sueño del grano dorado

El congreso Maizar reflexionó sobre la cosecha récord.

   

Con la presencia de panelistas nacionales e internacionales y un público nutrido de empresarios, productores, funcionarios, referentes y periodistas del sector, se llevó a cabo el Congreso Maizar 2019, bajo el lema El despegue internacional, en el complejo costanero de Golden Center.
"El lema surgió como propuesta de futuro de una cadena que sigue creciendo en volumen y en agregado de valor, pero cuya competitividad siempre dependerá de su capacidad de insertarse exitosamente en el mercado internacional", indicó Gustavo Idígoras, presidente del Congreso. 

De acuerdo con el ejecutivo, el encuentro logró plasmar los desafíos y oportunidades que requiere el despegue internacional a nivel de insumos tecnológicos, buenas prácticas, el rol de la inteligencia artificial en el desarrollo de productos y procesos, la producción de bioetanol, las exportaciones de maíz y sus subproductos; en definitiva, de todos los eslabones de la cadena del maíz y el sorgo.

"Vivimos en un mundo de alta volatilidad, particularmente bajista, y este escenario está afectado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que ha tomado como rehenes a los commodities agrícolas. ¿Cuánto durará?.¿Cómo debemos adaptarnos a esos cambios? Varios interrogantes buscamos descifrarlos en este congreso", agregó. 

En la misma línea, indicó que la crisis sanitaria provocada por la peste porcina africana en China, con su extensión a varios países limítrofes, "tiende a transformarse en la principal epidemia veterinaria luego de la crisis de la vaca loca en la década de los "90. Si bien la Argentina está alejada de este peligro, corre riesgos directos de posibles caídas de consumo y demanda, a la vez que se generan oportunidades, como las exportaciones de carne de cerdo y otras para suplir el faltante en el país asiático". 

Dinámica positiva

Por su parte, Alberto Morelli, presidente de Maizar, coincidió sobre la dinámica positiva que genera el impulso exportador en el valor agregado de la cadena, y en este sentido destacó el trabajo que el Gobierno viene desarrollando en materia de apertura de mercados, tanto para el maíz como para sus productos derivados, así como en otros aspectos, como la elaboración de estadísticas confiables, el trabajo sanitario del Senasa y la articulación con otros países frente a las barreras paraarancelarias. 
Sin embargo, también señaló que hace falta mejorar otros factores que afectan la previsibilidad y la competitividad de la cadena, como los cambios en el marco regulatorio del bioetanol, la falta de una regulación nacional sobre productos fitosanitarios -que habilita la multiplicidad de regulaciones locales sin fundamento científico-, la demora en la concreción de una ley de semillas adecuada a los tiempos que corren y de una ley que incentive el uso de fertilizantes, entre otros temas. 

Por último, Santiago del Solar, jefe de Gabinete de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria, felicitó a los organizadores, que definió como "un clásico, con una visión de 360º de la cadena". 
El funcionario repasó las razones por las que desde que está el actual gobierno creció un 50% el área de maíz en la Argentina: "En parte fue el clima, pero también la eliminación de los ROE, la existencia de financiamiento, la transformación de maíz en otros productos, el paquete tecnológico (con aumento de 30 a 40% en el uso de fertilizantes y el apoyo del gobierno a la biotecnología, con la aprobación de 8 eventos de maíz desde que asumiera), la confianza, la logística y la apertura de mercados. Sabemos que la presión impositiva es alta y que la tenemos que bajar", dijo, pero llamó a apreciar las mejoras que se han hecho, incluyendo la difícil reducción del gasto primario, y terminó pidiendo que "el sector privado acompañe la transparencia y el hacer las cosas bien que se está impulsando desde la administración".

Cosecha récord

Durante 2018 ya se había registrado una marca histórica que superó las 8 millones de toneladas negociadas, aunque se destaca el gran potencial que tiene a partir de la notable posición abierta alcanzada, ya que el interés que despertó es un indicador fundamental que revela la confianza de la plaza en el Mercado y en el producto. 

Por otro lado, en lo que va de 2019 se negociaron más de 4,5 millones de toneladas, 16% por encima del ciclo anterior. En el presente mes, se superaron las 1,3 millón de toneladas negociadas, duplicando la operatoria de futuros, multiplicando por cinco la de opciones y arrojando un crecimiento del 160% respecto del mismo período de 2018. 

Adrián Isnardo, próximo subgerente general de Mercados Agropecuarios de los mercados fusionados, destacó la alta volatilidad de precios del último mes como "una de las claves para el imprescindible uso de coberturas con futuros y opciones, como forma de proteger la inversión y capturar la mejora en los valores". Pero también acotó que "de manera paulatina empiezan a observarse las virtudes resultantes de la integración de los mercados". 
Esto se ve reflejado en una operatoria diaria que está cercana a las 300 mil toneladas en los principales contratos agros de MATba-ROFEX. 
Por su parte, Marcos Hermansson, nuevo vicepresidente de la entidad, agregó que se está trabajando en seis ejes distintos para impulsar el crecimiento del volumen de los commodities agrícolas, en especial del maíz. 
Por su parte Andrés Ponte, futuro presidente del mercado, anunció que ""se ha alcanzado una posición abierta de 1.5 millones de toneladas de maíz, volumen que prácticamente duplica el récord anterior"".

Nueva frontera

Asimismo, representantes del Gobierno, la academia y el sector privado expusieron sobre las investigaciones para expandir la actual frontera del maíz en el NEA y la Patagonia, lo que posibilitará la generación de nueva riqueza, acompañando el incremento de la tecnología y el fortalecimiento de economías regionales, en el panel coordinado por el presidente de la entidad, Alberto Morelli. 

Así quedó expuesto en el panel del que participaron Walter Kunz, director nacional de Programas de Desarrollo Regional de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria; Sergio Uhart, consultor y profesor de postgrado en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste; Magalí Gutiérrez, gerente técnica de Chacra Valles Irrigados Nordpatagnicos de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid); y Gustavo Mozeris, gerente ejecutivo de la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Cadena Láctea Argentina (FunPel). 

Kunz y Uhart se refirieron al trabajo que se está realizando con maíz en el NEA, tradicionalmente dedicadas a cultivos perennes y/o con mercados relativamente chicos, como la yerba mate, el té o lo forestal. 

"En Misiones hay como mínimo 400.000 ha de tierra ociosa, y otras 100.000 ha con cultivos de baja o nula rentabilidad", dijo Kunz, y agregó que el 91% de los productores misioneros están calificados como agricultores familiares, con 36 ha de superficie promedio cada uno. 
"Muchos necesitan incrementar su productividad para poder mantener la chacra. Para generar desarrollo en esta provincia es necesario modificar la matriz agroindustrial, y la base de esa modificación está en el maíz", aseguró.

Por otro lado, los estados del sur de Brasil, cercanos a Misiones, son altamente demandantes de maíz, que deben abastecerse de otros estados más lejanos. En el marco de una producción eficiente, el maíz puede generar rentabilidad, tecnificación y capitalización a pequeños agricultores. 

Con relación a Corrientes, hoy tiene apenas 11.000 ha sembradas con maíz, pero es la tercera provincia en cantidad de ganado bovino, con 5 millones de cabezas, señaló Uhart. Además, hay producción porcina en provincias cercanas, que podrían constituir un mercado para el maíz correntino. 

Actualmente, el costo del transporte significa un 23% del valor del producto si se traslada a 400 km, y un 33% si se transporta a 1.000 km, es decir, más que el costo del cultivo mismo. 
Por su parte, Gutiérrez se refirió a las investigaciones maiceras en el otro extremo de la geografía argentina. Dijo que las condiciones geoclimáticas en la zona entre los 39º y 40º de latitud sur, a orillas del Río Negro, son excelentes, tanto en términos de radiación y temperatura, como por el período de 169 días libres de heladas, con una enorme disponibilidad de agua que de otro modo corre a salinizarse al mar. Como contraparte, la zona tiene "suelos poco evolucionados, con horizontes superficiales pobres en materia orgánica, y en verano hay elevadas demandas climáticas", desventajas a las que se suma el escaso desarrollo e infraestructura de la región. 

En tanto, Mozeris abordó el impacto de la dinámica de la producción lechera en la cadena de maíz en la Argentina, que absorbe algo más del 15,28% de la superficie de maíz sembrado en la Argentina, y realizó un ejercicio de estimación del maíz que se requeriría para aumentar 2.500 millones de litros la producción anual de leche, un volumen que supo tener, lo que demandaría un consumo extra de unas 500.000 toneladas, entre granos y balanceado de maíz tomando 30 modelos del INTA.