Hace diez años se reglamentaba en la Ciudad la ley de Unión Civil que por primera vez daba un marco legal a parejas del mismo sexo
El gran paso dado hacia un nuevo derecho
Fue pionera en Latinoamérica y se convirtió en un antecedente fundamental para la posterior ley de Matrimonio Igualitario. Son muchas las parejas heterosexuales que también hicieron uso en estos años de la norma.
Tras largas jornadas de debate, manifestaciones y cruces a favor y en contra, hace diez años se reglamentaba la ley 1004 que creaba la Unión Civil en la ciudad de Buenos Aires, abriendo un registro público para las mismas.
La ley, además de crear una figura que daba protección a las parejas que vivían en concubinato ante una sociedad que iba abandonando en los últimos tiempos la figura del matrimonio, marcaba un hito histórico: permitía la unión a parejas del mismo sexo, antecedente central de la ley de Casamiento Igualitario.
El proyecto de ley fue presentado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires por la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) en agosto de 2001 y redactada por la jueza Graciela Medina. Su sanción tuvo lugar el 12 de diciembre de 2002 y se promulgó el 17 de enero de 2003.
La primera pareja homosexual en hacer uso de esta ley fue la conformada por César Ciglutti - presidente de la CHA- y Marcelo Suntheim, quienes se presentaron en el registro civil central de la calle Uruguay el 18 de julio de ese año.
"El gran debate del matrimonio gay y la familia lo dio la Unión Civil. Fue un antecedente que lo hizo posible hace diez años. Fuimos los primeros en Argentina y Latinoamérica en tener este derecho", recuerda a La Prensa César Cigliutti, presidente de la CHA.
"Fue muy importante la difusión que se le dio al tema. Sin la Unión Civil no se hubiera llegado al Congreso Nacional para tratar la ley de matrimonio igualitario’’, agrega.
Cigliutti dice que hubo quienes para impulsar la ley de Matrimonio Igualitario bastardearon la Unión Civil. "Se quiso dejar mal parado el término, sin tener en cuenta lo importante que fue para todos".
TEMA VISIBLE
El presidente de la CHA agrega como algo a destacar el debate que se dio en los medios y el reconocimiento que por primera vez el estado le hacía a estas parejas.
"La visibilidad de las parejas fue algo a destacar", dice Cigliutti, quien recuerda que aquel día pudo reunir a su familia. "Estuvieron mi papá, hermanos, sobrinos. Fue algo muy importante".
Diez años después, Cigliutti observa que la sociedad está más abierta. ‘‘Uno recuerda en los ochenta cuando empezaba la democracia, cómo la policía aún nos detenía y a las tres detenciones nos llevaban a Devoto. Se luchó mucho en estos años por la igualdad de derechos, aunque aún falta".
El dirigente de la CHA señala que en el debe figura que se apruebe una ley antidiscriminación que de protección jurídica a las minorías.
Los derechos más importantes que otorga la ley de Unión Civil son:
◆ El Registro de la Unión con independencia de su sexo u orientación sexual
◆ El reconocimiento legal de la identidad a las parejas homosexuales
◆ Otorga un marco jurídico a la convivencia afectiva entre personas heterosexuales u homosexuales
◆ Acredita la convivencia para reclamos ante la Justicia
◆ Extiende la cobertura de obra social o prepaga para la pareja
◆ Permite acceder a subsidios o pensiones que otorgue la ciudad
◆ Acceder al Plan Jefas y Jefes de hogar
◆ Sacar créditos en conjunto
◆ Licencia para cuidar a la pareja enferma
◆ Licencia por maternidad
◆ Licencia por duelo en caso de fallecimiento de la pareja
◆ Planes oficiales de Vivienda
◆ Visita preferencial al lugar de internación de la pareja
◆ Acceso a los partes médicos en los hospitales
◆ Poder tomar decisiones sobre la salud y tratamientos de la pareja internada
◆ Acceso preferencial a la unidad penal
◆ Derecho de pensión por fallecimiento para jubilados del estado porteño
◆ Realizar los trámites para retirar el cuerpo de la pareja fallecida
◆Derecho a pedir vacaciones o licencias durante el mismo período
La actual legisladora porteña María Rachid indica que siendo militante del espacio la Fulana, una organización que luchaba por los derechos de lesbianas y homosexuales, empezaron a principios de este siglo a pensar el tema.
"Comenzaron las charlas, las ideas, mientras las organizaciones sociales iban tomando fuerza’’. Rachid señala que también fueron tiempos de resistencia de instituciones como la Iglesia, que se opuso al proyecto.
MARATONICA
Sobre el día en que se aprobó la ley, la legisladora recuerda que fue una jornada maratónica. "La sesión empezó a las tres de la tarde y terminó a las siete de la mañana del día siguiente".
"Peleamos para que los diez legisladores que iban a votar en contra se quedaran en el recinto para dar el quórum. Fue la última ley en ser tratada en la última sesión del año", agrega.
Para Rachid lo más importante de la Unión Civil fue el efecto cultural. "Se logró que se hablara más del tema, que estuviera en la agenda pública y en los medios, aunque más limitado en lo geográfico y jurídico".
La diputada indica que del proyecto se sacó la palabra familia. "Además se hizo solo para la ciudad de Buenos Aires, a las que luego adhirieron algunas ciudades del interior".
A partir de la Unión Civil, explica Rachid, se sucedieron importantes hechos que culminaron con la ley de matrimonio igualitario. "Cuando asume el ex presidente Néstor Kirchner lanza el Plan Nacional contra la Discriminación y nos convoca dentro del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y Trans para un diagnóstico sobre la diversidad sexual".
"Nosotros íbamos por la Unión Civil en todo el país, pero se pudo pasar en poco tiempo a pensar en la idea de tener una ley de matrimonio igualitario", describe.
Diez años después de esta primera ley, Rachid al igual que Cigliutti dice que se avanzó mucho, pero falta. "Las leyes son una herramienta fundamental, pero para lograr la igualdad social aún hay que trabajar. La ley de Unión Civil en este sentido tuvo un efecto muy importante a favor de la igualdad".
Si bien Unión Civil marcó un hito en el reconocimiento jurídico y social de las parejas del mismo sexo, diez años después de su puesta en funcionamiento, son las parejas heterosexuales las que más han hecho uso de esta figura, según datos del Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde su puesta en funcionamiento en 2003 hasta abril de este año 3804 parejas optaron por la Unión Civil en la ciudad de Buenos Aires. De estas, 2973 pertenecen a parejas conformadas por hombre y mujer, 286 por mujeres
y 545 por hombres.
El 2012 fue el año en el que más gente optó por esta Unión: unas 608 parejas se decidieron por hacer uso de esta ley: 564 heterosexuales, quince parejas de mujeres y 29 de hombres.
En cambio en 2013 habría una tendencia hacia la baja, con un total de 125 parejas que pasaron entre enero y abril por el Registro Civil para tomar la Unión Civil.
